La carrera por la Presidencia está entrando en su recta final y Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se ‘jugarán’ el todo por el todo para conquistar a los votantes que aún no se deciden.

Si bien ambos candidatos llegan con grandes fortalezas para disputarse la segunda vuelta, también tienen algunas debilidades que los podrían alejar de la Casa de Nariño.

“La segunda vuelta no arranca de cero. Ambos candidatos llegan con una base consolidada, pero la de Abelardo de la Espriella es mayor porque parte con una ventaja cercana a los 600 mil votos. Sin embargo, la elección se definirá con los casi 3,3 millones de votos huérfanos que dejaron los candidatos eliminados y el alrededor de un millón de nuevos votantes que históricamente suelen aparecer entre la primera y la segunda vuelta. En total, todavía hay poco más de cuatro millones de votos en disputa”, explica el analista y consultor político Germán González.

Sus fortalezas, aunque opuestas, recaen, por un lado, para el candidato de derecha, en su discurso centrado en la seguridad, autoridad y la reducción del Estado y, por el otro, para el de izquierda, con una agenda de transformación social, derechos humanos y profundización de políticas de paz.

Para Juan Sebastián Delgado, consultor en comunicación política, el candidato de ‘Defensores de la Patria’ tiene varios elementos a favor en términos comunicacionales.

“El primero es la comunidad que ha construido en digital. Él viene trabajando su comunidad digital desde hace varios años y ahora ha logrado integrar ese grupo, previo a un movimiento político alrededor de su figura y de lo que representa, especialmente dentro del espectro de derecha”, señala.

Abelardo de la Espriella lla candidato presidencial en entrevista con Vicky Perea directora del país | Foto: El País

Comenta que, además, de que tiene una narrativa consolidada en oposición al Gobierno de Gustavo Petro, el número de votos que sacó en primera vuelta (más de 10 millones), genera una percepción de posible victoria y puede llegar a generar una movilización a su favor para la segunda vuelta.

En cuanto a sus propuestas, el ‘Tigre’ ha logrado conectar con sectores que perciben un deterioro de la seguridad y demandan una respuesta más contundente frente a grupos armados y economías ilegales.

De ahí que su discurso de autoridad y orden sea el eje central de la campaña, el cual se ha empezado a intensificar desde esta semana, luego de las elecciones de primera vuelta.

El analista González anota que el principal activo de Abelardo es territorial: “El mayor botín es el de Paloma Valencia, con casi 1,6 millones de votos, y un poco más de la mitad de ese caudal está en departamentos en los que él ya ganó, especialmente en el corazón andino: Antioquia, Cundinamarca, Santanderes, Eje Cafetero, Tolima y Huila”.

“Son regiones donde el ambiente político tiende a ser más conservador y donde, además, suelen aparecer nuevos votantes cuando una campaña logra generar entusiasmo. El fervor electoral normalmente amplía fortalezas más que corregir debilidades”, añade.

El director del doctorado en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario, Carlos Charry, analiza que De la Espriella, a diferencia de Iván Cepeda, no está intentando conquistar el centro político.

Debate Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella | Foto: El País

“La campaña sabe que los votos que ya tienen son los mismos que van a tener y que el objetivo en estas dos semanas es el de aumentar su caudal electoral en los que no votan y los que están indecisos, no en el centro. No intentan cautivar los votos de Sergio Fajardo, Claudia López o Juan Daniel Oviedo, sino que quieren incentivar y motivar a los que no han votado y los que siguen indecisos. Eso les va a permitir tener un mayor caudal de crecimiento”, explica.

En cuanto a sus desventajas, las fuentes consultadas coinciden en argumentar que su mayor peso son sus posturas extremas y su discurso confrontacional, que precisamente lo alejan más del centro, razón por la que la mayoría de candidaturas de ese espectro, como Fajardo, López y Oviedo, han señalado que, si bien no simpatizan con la campaña de Cepeda, definitivamente no respaldarán ni se unirán a la de De la Espriella.

Asimismo, mencionan el rechazo que ha expresado a posibles apoyos de partidos tradicionales, impidiendo que su campaña se acerque a otras corrientes políticas, y su dificultad para construir coaliciones.

Iván Cepeda

El candidato del Pacto Histórico, por su lado, ha empezado a moderar más sus propuestas, intentando cautivar los votos de quienes no pasaron a segunda vuelta; la muestra más clara es su distanciamiento con la propuesta de convocar una asamblea nacional constituyente, iniciativa que había impulsado en los últimos años.

“Cepeda tiene su oportunidad en las grandes ciudades. El bloque de Fajardo y López, que suma cerca de 1,2 millones de votos, se concentra sobre todo en Bogotá y el Valle del Cauca, las dos plazas en las que la izquierda obtuvo mejores resultados. Con buena parte de la zona andina prácticamente bloqueada, la estrategia de la campaña pasa por conquistar a ese votante moderado urbano, mientras la derecha intenta hacer una labor de contención para que no se convierta en una mayoría alternativa”, comenta el analista González.

El enfoque de su agenda en derechos humanos y apoyo a las reformas sociales del actual Gobierno es otra de las ventajas entre su electorado y quienes consideran insuficientes los avances sociales alcanzados.

Rueda de Prensa Candidato Iván Cepeda | Foto: El País

Asimismo, el consultor Delgado señala que “su experiencia y su rol desde el Congreso, y las ‘batallas’ que ha dado ahí, le pueden jugar a favor. Ese tipo de elementos le han permitido que él, independiente de lo que Gustavo Petro representa, tenga su propia comunidad”.

Los puntos negativos que carga Cepeda, en opinión del docente Charry, es que tiene dos enemigos internos: “Por un lado, el corto tiempo que tiene para cautivar a los de centro, que quizás no se logre, como el café entre Paloma y Fajardo que no tuvo ningún resultado. Algo muy similar puede ser ese intento de Cepeda por conquistar al centro; y por el otro lado, las mismas salidas en falso y los cambios de parecer y de opinión del presidente Petro pueden llegar a afectar de manera muy fuerte esa posibilidad de credibilidad en la campaña”.

Delgado agrega que también le juega en contra “la falta de integración ciudadana que puede tener su narrativa. Definitivamente, Cepeda tiene muy limitado su espectro comunicacional. Le habla a la ciudadanía que eventualmente votó por Petro, dejando a algunas personas de espectro de centro fuera de esa narrativa, y eso, también ha generado rencillas”.

Finalmente, el analista Gonzáles concluye en que, aunque el tono de la campaña sea polarizante, los dos candidatos han comenzado a buscar un voto más moderado. Por ejemplo, “en la campaña de Abelardo cobra relevancia una narrativa de capacidad técnica y ejecución representada por José Manuel Represtrepo; mientras que en la izquierda, figuras como Juan Fernando Cristo buscan ampliar la coalición”.

“Al final, buena parte del voto de centro decidirá con la pregunta sobre cuál de los dos proyectos pone menos en riesgo los arreglos institucionales del país. La discusión alrededor de la constituyente y el protagonismo del presidente Petro en la campaña pueden terminar cerrándole a Cepeda una ventana importante para seducir a ese electorado e incluso incentivar el voto en blanco”, añade.