Edwin Ramírez nació en Buenaventura y ha desarrollado la mayor parte de su vida profesional en el centro de Cali, donde durante más de tres décadas ha estado vinculado a procesos comerciales, empresariales y de emprendimiento.

Es abogado, especialista en derecho aduanero, con experiencia en la asesoría jurídica de comerciantes y en el acompañamiento de pequeñas y medianas empresas, un recorrido que, según afirma, le ha permitido conocer de cerca las dinámicas económicas de los centros urbanos y las dificultades que enfrentan quienes dependen del comercio popular.

Su perfil público se consolidó a partir del trabajo gremial, en 2017 fue presidente de Grecocentro, la agremiación de comerciantes del centro de Cali, desde donde impulsó procesos de organización sectorial y participación en escenarios de interlocución con autoridades locales.

Edwin Ramírez candidato a la Cámara de Representantes por el Valle del Cauca | Foto: El País

También fue uno de los líderes de la movilización de 2015 contra la ley anticontrabando, una iniciativa que, en su criterio, generaba afectaciones directas para los pequeños comerciantes y fortalecía mecanismos de control que no diferenciaban entre economías ilegales y comercio de baja escala.

Ramírez asegura que su aspiración a la Cámara de Representantes surge de la necesidad de que el sector comercial tenga una representación directa en el Congreso, especialmente en un contexto marcado por el aumento de la inseguridad urbana, la informalidad y las dificultades de acceso a financiamiento y formalización empresarial.

“Yo vengo del centro de Cali, fui vendedor ambulante y sé lo que es trabajar sin garantías. Decidí aspirar porque siento que en el Congreso no hay voces que representen realmente al comercio popular”, afirma Ramírez, al explicar el origen de su aspiración política.

Desde su perspectiva, la Cámara de Representantes debe ser un espacio de gestión territorial, donde se discutan leyes que impacten de forma directa a quienes sostienen la economía barrial.

“No se puede legislar desde un escritorio sin conocer lo que pasa en la calle”, añade al afirmar que muchas decisiones legislativas se toman sin considerar las realidades de los territorios ni las condiciones en las que operan miles de pequeños comerciantes en ciudades como Cali.

Su propuesta legislativa se estructura alrededor de tres ejes; el primero es la seguridad, con énfasis en el fortalecimiento de la presencia institucional en zonas comerciales, la lucha contra la extorsión y el hurto, y el diseño de políticas de prevención del delito enfocadas en entornos urbanos.

El segundo es la seguridad institucional, que incluye la revisión de los procedimientos de los entes de control para evitar abusos administrativos, mejorar la relación entre autoridades y comerciantes y garantizar mayor transparencia en los procesos de inspección y vigilancia.

El tercer eje es el emprendimiento y la formalización, a través del impulso de incentivos para microempresas, acceso a crédito, acompañamiento jurídico y reducción de barreras para la legalización de negocios.

Con su aspiración a la Cámara, Edwin Ramírez busca trasladar al escenario legislativo las demandas históricas de un sector que, según él, ha sido clave en la economía urbana, pero poco representado en la política nacional.

“Mi historia es la de muchos colombianos que se han hecho a pulso. Yo quiero llevar esa voz al Congreso”, concluye.