Después de más de cuatro décadas en el Ejército, Gustavo Matamoros Camacho quiere trasladar su experiencia militar al escenario político. El general retirado es hoy aspirante a la Presidencia y asegura que su principal bandera será llevar el Estado a los territorios donde, según él, nunca ha llegado.
“He recorrido todo el país y conozco la problemática de las regiones. Me preocupa especialmente la periferia: Chocó, Valle del Cauca en su zona pacífica, Cauca, Nariño, Putumayo, Catatumbo, Bajo Cauca antioqueño y sur de Bolívar. Son zonas dominadas por grupos armados, pero también abandonadas por el desarrollo”, afirmó en entrevista con El País.
Para Matamoros, el problema de fondo no es solo de orden público, sino de ausencia institucional. En su propuesta, la seguridad debe ir de la mano con inversión social: infraestructura, educación, salud, empleo y servicios básicos. “La paz no la pueden seguir diseñando los bandidos. La tenemos que diseñar los colombianos”, sostuvo.
Uno de los territorios que más le preocupa es el Catatumbo, región que enfrenta una grave crisis humanitaria desde 2025. Allí, según el general, el Estado perdió el control y fue reemplazado por estructuras armadas ilegales. “Cuando no llega el Estado, los bandidos se convierten en autoridad. Por eso la seguridad es transversal: sin seguridad no hay inversión, no hay movilidad, no hay desarrollo”, explicó.
Su propuesta, insiste, es recuperar el control territorial y al mismo tiempo, implementar proyectos que permitan a las comunidades tener alternativas legales: “Hay que devolverle al campesino la seguridad en el campo y demostrarle que allí sí hay futuro”, agregó.
En materia internacional, Matamoros fue crítico con la política exterior del actual gobierno. Considera que Colombia ha deteriorado relaciones estratégicas, especialmente con Estados Unidos, Israel y recientemente, con Ecuador, tras la imposición de aranceles del 30%. “Las relaciones exteriores no se manejan por redes sociales ni con espectáculo. Se manejan con diplomacia, con seriedad y con guante blanco”, señaló.
A su juicio, estos conflictos afectan directamente a los sectores productivos y exportadores del país. Por eso, propone una política exterior centrada en el diálogo institucional, el fortalecimiento de alianzas estratégicas y la protección de los intereses económicos de Colombia.
De cara al Valle del Cauca, departamento que visitó recientemente, el general destacó su importancia como motor económico del país. Resaltó el papel del empresariado, la capacidad productiva y el potencial del territorio para impulsar el desarrollo nacional. “El Valle es uno de nuestros departamentos estrella y tiene que estar en la mira permanente del Gobierno”, afirmó.
Su promesa central es clara: enfocarse en los problemas internos del país. “No vamos a resolver los conflictos del mundo, tenemos suficientes problemas aquí. La prioridad es sacar de la pobreza a 16 millones de colombianos”, concluyó.
Por Andrea Moreno, periodista de El País