Durante un acto realizado en la ciudad de Popayán, la lideresa indígena nasa y senadora Aída Quilcué compartió un discurso marcado por reiterados llamados a la unidad, la resistencia y la defensa de los derechos de las comunidades de los territorios, las mismas que aseguran que van a continuar con lo que consideran el legado social de Gustavo Petro.
Por eso, y desde el inicio de su discurso, Quilcué adelantó reconocimiento público a los distintos sectores sociales presentes, destacando la participación de mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinos, trabajadores y movimientos sociales, quienes en la mañana de este domingo 12 de abril se reunieron el Puente del Humilladero de la ciudad de Popayán.
“Es un saludo para todos y todas sin excepción, acá cabemos todos”, expresó la representante política. subrayando la importancia de la inclusión en el proyecto político que promueve, con el cual se presenta para llegar a la casa de Nariño en las próximas elecciones, a celebrar a finales del próximo de mayo.
Paso seguido, manifestó ante gran cantidad de personas que no les importó el intenso sol que se registró en la mañana de este domingo 12 de abril. Recurriendo a sombrillas, las persona se protegieron a la hora de escuchar la intervención de la congresista.
“Acá estamos, todos y todas sin excepción, porque la movilización social es un derecho fundamental para reescribir la historia, me preguntan por qué protestamos en la Panamericana, quieren responsabilizarnos de un supuesto daño al Cauca, pero acá está la respuesta, la lucha por nuestros derechos nos lleva a la marcha, a la movilización, como en este sitio donde masacraron a nuestros ancestros, acá seguimos, resistiendo y luchando”, expresó la senadora en medio de banderas que presentan todas las tendencias de izquierda que ahora participan en esta contienda electoral.
Después, la lideresa también evocó la memoria histórica de una región como el Cauca, recordando que el lugar donde se desarrolló este masivo encuentro fue escenario de violencia contra los pueblos ancestrales: el puente de Humilladero, cerca a una de las casas de la familia de Paloma Valencia, la otra lideresa del departamento que batalla por llegar al poder nacional. Bajo ese sentido, afirmó que ese pasado se transforma en un símbolo de resistencia y construcción de un nuevo país.
Y es que uno de los puntos centrales de su intervención fue la defensa de la movilización social, en particular las protestas en esa vía Panamericana, más cuando en los últimos eses se conocieron hasta demandas ante organismos internacionales contra las comunidades indígenas y organizaciones sociales por protagonizar bloqueos a esa importante carretera.
A raíz de esta realidad, Quilcué aseguró que estas acciones no buscan afectar a otros sectores, sino responder a problemáticas estructurales como el despojo territorial, la violencia política y el asesinato de líderes sociales. “Nos movilizamos porque nos han quitado todo, incluso la vida de muchos compañeros y compañeras”, expresó Quilcué.
Durante su intervención, la formula vicepresidencial de Iván Cepeda también respaldó el proyecto político del presidente Gustavo Petro, destacando avances en materia de reformas sociales, como la pensional y la laboral, así como el acceso a la educación pública gratuita, indicando que estos logros representan pasos importantes hacia la dignificación de sectores históricamente marginados.
Quilcué fue muy clara en señalar que los problemas de violencia en el Cauca no son situaciones recientes, sino consecuencia de décadas de abandono estatal, de la incapacidad de las autoridades de crear proyectos incluyentes. No obstante, sostuvo que el actual gobierno ha comenzado a abordar estas deudas históricas, aunque reconoció que aún persisten grandes desafíos. “Hay mucho camino por recorrer”, dijo la formula vicepresidencial en este evento que transcurrió de forma pacífica.
Bajo ese pensamiento político y con la seguridad que le brindó la guardia, la lideresa planteó la necesidad de continuar el proyecto de cambio, proponiendo su fórmula de lucha social; destacando así el papel de los pueblos indígenas, campesinos y sectores populares en la conducción del país.
El discurso también incluyó un fuerte mensaje ambiental, con un llamado a salvaguardar el planeta, para ella la Madre Tierra, y a revisar actividades como la minería en los territorios. “No es una emergencia, es la Tierra que está gritando que está enferma, eso hay que escucharlo y actuar para proteger nuestro hogar mundial”, manifestó Quilcué.
Finalmente, la destacada lideresa indígena envió un mensaje de tranquilidad al pueblo caucano, asegurando que su apuesta política estará basada en el diálogo, la paz y la dignidad. “No vamos a responder con la muerte, sino con la vida”, concluyó Quilcué en medio de este masivo acto político.