Para muchos economistas es claro que el país requiere una reforma tributaria, el lío es saber cuál será la mejor para los colombianos, de tal forma que no haya un impacto en la economía de los hogares.
Esta semana el gobierno saliente presentó un proyecto que busca recaudar $21,9 billones en 2027 para cerrar la brecha fiscal del país.
La iniciativa radicada en el Congreso establece medidas tributarias como un nuevo impuesto al patrimonio, IVA del 19% a conciertos, eventos deportivos, vehículos híbridos; incrementos al impuesto a cigarrillos y vapeadores; e incrementos al IVA de la gasolina y el diésel.
“Por esa razón, en una medida de responsabilidad fiscal por parte del Gobierno, presentamos nuevamente una propuesta de reforma tributaria porque consideramos que el equilibrio fiscal del país requiere de nuevos ingresos”, señaló el ministro de Hacienda, Germán Ávila.
Agregó que es una propuesta progresiva en donde lo fundamental del esfuerzo tributario y del esfuerzo de nuevos ingresos para el Gobierno debe salir de los grandes patrimonios y de las grandes rentas que existen en una minoría muy excluyente del país.
Otra de las grandes novedades de este documento es la implementación de un impuesto especial de 1% en la extracción de hidrocarburos y carbón a la primera venta. Además, aspectos como el IVA del 19% para los juegos de suerte y azar se mantienen.
En cuanto al impuesto al patrimonio, el Ministro de Hacienda detalló que este se aplicará a partir de patrimonios de $2.094.960 millones, los cuales tendrán una tasa que irá desde 0,5% hasta el 5% en el caso de patrimonios que alcancen los $104.748 millones.
Además, las ganancias ocasionales provenientes de loterías, rifas y apuestas pasarían del 20% al 30% de gravamen.
¿Esta es la solución?
Para el profesor de la Universidad Ean, Juan Diego Lobo, el proyecto recién presentado no es novedoso; no trae mayores diferencias frente a lo que ya se había propuesto, en anteriores ocasiones, por la administración que está por terminar.
Pero aseguró que en lo que sí hay consenso es que el país necesita una reforma tributaria, lo que no se sabe es cuál será la mejor para todos los colombianos.
Según el académico, uno de los problemas de la estructura tributaria nacional es que es muy compleja y enredada; por ello, cree que una de las primeras apuestas que se deberían plantear en el Congreso o en el nuevo gobierno es simplificar el sistema tributario.
“Si la estructura es más sencilla, es más fácil identificar a los que son sujetos de impuestos y le permitiría a la Dian tener herramientas más claras”, dijo.
El segundo componente que debería tener el proyecto, según Lobo, es que tenga unas bases más amplias, no solo en contribuyentes activos, sino también en declarantes.
“Declarar renta es un registro que ayuda a la Dian a cuantificar a cuánto asciende la riqueza de los colombianos y con ello establecer metas reales de recaudo, fijar límites reales del gasto público y posibilidades de endeudamiento”.
El otro punto importante, que destacó el profesor, es que la reforma debe ser compatible con la reducción del déficit fiscal y la recomposición de la deuda.
De acuerdo con datos del Gobierno, el déficit fiscal se ubicaría en 5,3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, lo que representaría una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente a 2025.
Para alcanzar las metas, el Ministerio de Hacienda calcula que será necesario un ajuste en los ingresos tributarios equivalente a 1,6% del PIB, lo que permitiría estabilizar la relación entre deuda pública y producto en niveles cercanos al 58% del PIB. Es decir, que se requiere un mayor recaudo.