El incremento en el costo de los peajes, que entró en vigor este viernes 16 de enero, ha reavivado la discusión sobre el valor de transitar por las carreteras del país. Sin embargo, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) enfatiza que este aporte obligatorio no es solo un cobro por circular, sino que habilita una serie de beneficios y servicios de atención para los usuarios.

Conservar el tiquete de pago es fundamental, ya que este documento actúa como el contrato que garantiza asistencia inmediata en los tramos concesionados.

El incremento en el costo de los peajes, que entró en vigor este viernes 16 de enero | Foto: Montaje Jesús Chacín/El País- con fotos de (Cortesía Ruta del mar) y SEMANA

Al presentar la factura del peaje, los conductores adquieren el derecho a acceder a servicios operativos sin costo adicional, disponibles de forma ininterrumpida. Dentro de los tramos bajo responsabilidad de los concesionarios, los usuarios pueden solicitar asistencia de grúa en caso de accidentes o fallas mecánicas que impidan la marcha del vehículo.

Adicionalmente, el pago cubre el servicio de ambulancia para atender emergencias derivadas de siniestros viales y la presencia de unidades de inspección vial para verificar el estado de la ruta.

También se incluye el auxilio mecánico básico para situaciones cotidianas como el cambio de batería, pinchazos de neumáticos o instalaciones de repuestos menores que permitan al conductor continuar su viaje.

Guardar el comprobante es una medida de seguridad jurídica para el propietario del automotor. En caso de que el vehículo sufra afectaciones por baches, derrumbes o fallas estructurales de la vía, el recibo sirve como prueba de que el usuario se encontraba dentro del tramo concesionado al momento del incidente.

Referencia de precios 2026: Peaje de Rozo | Foto: Tomada de redes sociales

Si el daño requiere reparaciones mayores, el concesionario debe trasladar el auto hasta un taller, aunque los peajes de salida del corredor correrán por cuenta del conductor.

El ajuste tarifario para este año se fijó considerando que el IPC cerró 2025 en un 5,1 %, sumado a un porcentaje de normalización del Ministerio de Transporte. Bajo este nuevo esquema, el peaje de Pipiral en el departamento del Meta se consolida como el más costoso para vehículos de Categoría I, con una tarifa de $27.746.

Le siguen Machetá en Cundinamarca con $27.326 y el peaje de Antioquia con un valor de $25.855.

Departamentos como Cundinamarca y Antioquia concentran la mayor cantidad de puntos con incrementos significativos. En Cundinamarca destacan los peajes de Naranjal, Fusca y Andes, mientras que en Antioquia sobresalen La Pintada y Amagá.

La ANI sostiene que estos recursos son vitales para la sostenibilidad de la infraestructura moderna y permiten acelerar obras que difícilmente se concretarían solo con recursos públicos.