Buenaventura sigue consolidando su importancia dentro del comercio exterior de Colombia. Para el año 2025, el puerto sobre el Pacífico movilizó 21,4 millones de toneladas de mercancía y concentró el 36% de importaciones del país. Dentro de este gran flujo de trabajo portuario entra la participación de la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, una terminal multipropósito que cumplió diez años de operaciones y que se ha desarrollado gracias a la inversión extranjera de Singapur y Filipinas.
La Sociedad Puerto Industrial Aguadulce (SPIA) se ha caracterizado por el manejo de contenedores de última generación, su gran capacidad de productividad y seguridad en todas las facetas de su operación portuaria, con capacidad de movilizar con terminales propias aproximadamente 600 mil contenedores (TEUs/año). Además de ser un proyecto que le apuesta a la tecnología, incorporando en sus operaciones herramientas de monitoreo inteligente, telemetría y aplicaciones que siguen en tiempo real las cargas que entran y salen del puerto.
En medio de un recorrido por las instalaciones de este puerto, su gerente general, Álvaro Otero, entregó un balance de lo que ha sido la inversión del proyecto y cómo ha sido su trabajo para la expansión. “En el último año y medio invertimos 150 millones de dólares adicionales y estamos mirando hacia adelante para poder invertir 250 millones de dólares más, mirando hacia el futuro con una meta de mover unos volúmenes de carga mucho más amplios hacia el 2031. Eso es lo que queremos lograr”, puntualizó Otero.
Visión para el futuro: expansión, aumento de capacidad y atención a grandes buques
La Sociedad Puerto Industrial Aguadulce se plantea diferentes metas de expansión en mediano y corto plazo, atendiendo el crecimiento de exportaciones e importaciones que ha tenido Colombia. Uno de los principales avances que se han incorporado es la tecnología y estar a la vanguardia de la industria.
Aguadulce cuenta con seis grúas, que fueron instaladas hace ocho meses, y son consideradas como las más altas de Suramérica, especializadas para atender las embarcaciones de mayor tamaño que se espera que puedan llegar a futuro a la bahía de Buenaventura.
Esta apuesta va directamente relacionada con la capacidad de Buenaventura para seguir creciendo como ciudad portuaria. Desde Aguadulce, la sugerencia recae en la infraestructura marítima, así como en una necesidad latente de fortalecimiento de accesos terrestres y del canal para garantizar una operación eficiente.
Estas propuestas están contempladas en lo que plantea la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce como su segunda fase de expansión, que cuenta con inversiones dirigidas a ampliar su infraestructura y capacidad operativa, la construcción de 300 metros adicionales de muelle, con los que la terminal llegará a 900 metros en total, garantizando una amplitud de operaciones en Buenaventura.
De esta propuesta de ampliación, ya hay adelantada la construcción de 225 metros y se espera completar los 75 restantes a mediados del próximo año. A su vez, este proceso incluye 25 hectáreas nuevas de patios y la incorporación de equipos de última generación para el manejo de mayor volumen de contenedores que llegarían a este puerto.
Sumado a este proceso de ampliación, SPIA adquirió dos nuevas grúas pórtico Super Post Panamax, fabricadas por ZPMC, consideradas como las más grandes que operan en Colombia, importantes para lograr la movilización de 80 toneladas por maniobra y operar embarcaciones de hasta 24 filas de contenedores.
Esta gran cantidad de avances y ampliaciones ha permitido que recientemente la terminal portuaria lograra recibir buques de gran tamaño como el Tampa Triumph de la línea Evergreen, con 366 metros de eslora y 14.000 TEUs de capacidad.
Todo lo anterior, teniendo en cuenta la sostenibilidad y el impacto ambiental, en especial en la zona de Buenaventura, que es un municipio en donde la diversidad de fauna marina representa tanto el sustento económico como turístico de la comunidad. Por tal motivo, SPIA plantea con estas mejoras la descarbonización y sostenibilidad operativa, incorporando maquinaria con tecnología híbrida con bajas emisiones que contribuye al consumo de combustible y reduce la huella de carbono.
Sin embargo, todas estas propuestas de avance tecnológico tienen sus retos. Según las palabras del gerente general, Álvaro Otero, “Buenaventura se está viendo apretada por la cantidad de carga que se está moviendo”.
Es por tal motivo que el dragado del canal de acceso se encuentra dentro de los principales retos y desafíos para lograr que estas nuevas ampliaciones logren operar a su máxima capacidad, que se requiere profundizar para permitir el ingreso de buques de hasta 400 metros de eslora, una capacidad que actualmente no se encuentra disponible en Buenaventura, así como una atención especial a la seguridad de la zona para garantizar operaciones sin contratiempos y efectivas.
“Buenaventura necesita mucho apoyo. Hemos olvidado muchas de las necesidades durante muchos años y necesitamos cosas básicas de infraestructura, de seguridad; necesitamos mejorar las vías de acceso terrestres, necesitamos dragar el canal de acceso para que seamos más competitivos como puerto. Entonces debemos trabajar como en un unísono con el gobierno, con la empresa privada, para lograr que estos hitos se vayan dando y logremos ser cada vez más competitivos”, puntualizó Otero.
Liderazgo diverso: las mujeres se abren espacio en el sector portuario en el Pacífico colombiano
La coordinación logística de los patios de contenedores en la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce está marcada por liderazgo femenino, en donde 39% de la fuerza laboral es de mujeres. Este es el caso de Carolina Ávila, la gerente de operaciones de Puerto Aguadulce, quien es la encargada de la coordinación de buques, contenedores y procesos logísticos de la terminal.
De acuerdo con Carolina, sus funciones van desde la coordinación de motonaves, llegada de los contenedores, las puertas, las bodegas, así como los procesos relacionados con inspecciones de las autoridades.
“Nosotros coordinamos que todos esos barcos lleguen aquí y puedan operar de manera eficiente. No solamente los barcos, sino también todo lo que tiene que ver con las puertas, con la parte de las bodegas. También acá tenemos una operación de azúcar, café, muchas más operaciones, por ejemplo, de inspecciones, todo lo que tiene que ver con autoridades”, detalló Ávila.
Aunque generalmente las labores portuarias son relacionadas con hombres, no es el caso en la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, donde la participación femenina es alta, y los aportes de todas las partes son de similar importancia. “Tanto los hombres como las mujeres aportan cosas importantes en la operación y creo que eso es bueno. Nosotros ya tenemos operadoras de ITV. En el muelle, gran parte de participación femenina; en las grúas también hay mujeres. También tenemos operadoras de reach stackers”, enfatizó Carolina.
En cuanto a retos, Ávila plantea que no es muy diferente al ser mujer, sino de cómo tal de las labores propias que se tienen dentro de la operación de un puerto que maneja un gran volumen de entrada y salida de mercancías. “Yo veo mucho más los retos, básicamente, en mantener una operación 24/7. El puerto se ha caracterizado por ser un puerto naturalmente y voy a decirlo así, mixto. Desde el principio, cuando yo ingresé al puerto, realmente había mujeres”, explicó.
Así son los impactos positivos del movimiento portuario de Aguadulce en Buenaventura
Durante sus 10 años de operaciones, Puerto Aguadulce también ha desarrollado diferentes programas de inversión social dirigidos a las comunidades que habitan dentro de su área de influencia en Buenaventura.
“Nosotros tenemos una serie de compromisos que están sí asociados a consulta previa, que tiene que ver con empleo e inversión social. Dentro de ese programa hemos incluido más de 25.000 millones de pesos a lo largo de la historia del proyecto que han sido invertidos en programas como vivienda, educación, salud”, detalló María Alejandra Díaz, gerente legal y de asuntos corporativos.
Además, dentro de esta gran variedad de compromisos, desde Aguadulce el foco también se prende desde el empleo; según Díaz, el 100 % de la mano de obra no calificada y el 50 % de la calificada deben provenir del área rural de influencia. A su vez, los esfuerzos no quedan ahí; en la más reciente emergencia por el terremoto, Aguadulce decidió tomar acción frente a la comunidad del puerto.
“Nosotros logramos movernos muy rápidamente y, bajo el marco otra vez de que estamos impactando la zona rural de Buenaventura, logramos recolectar cerca de 90 toneladas de ayuda humanitaria que fueron repartidas a más de 5 mil personas en aproximadamente tres semanas”, detalló María Alejandra Díaz.
Del mismo modo, el puerto desarrolla actualmente un plan de reconstrucción en donde se espera reunir unos fondos e invertir alrededor de 12 mil millones de pesos. “La idea es que estos fondos sean con diferentes mecanismos como obras por impuestos, inversión propia, alianzas estratégicas con otras empresas como Sierracol, fundaciones asociadas a la Fundación Portuaria Dulce, Compas y demás”, agregó Díaz.
Con esta iniciativa, desde Aguadulce se busca impactar muchas escuelas en el área rural que desafortunadamente sufrieron graves afectaciones tras el terremoto del 10 de agosto. “Ya tenemos identificadas tres prioritarias que queremos intervenir, entonces el foco va a estar principalmente en esas tres. Queremos meternos en el tema de vivienda, pero siendo el principal objetivo por ahora temas de educación”.