Tras el proceso de extinción de dominio que afectó a la empresa de moda femenina, belleza y cuidado personal Lili Pink, la compañía asegura que avanza en la recuperación de su operación comercial y financiera, con el objetivo de restablecer la confianza de aliados, clientes y proveedores, mientras continúa enfrentando el proceso judicial relacionado con presunto lavado de activos.

Sebastián Ulchur, gerente general y representante legal de Fast Moda S.A.S., empresa que representa a Lili Pink en Colombia, afirmó a La República que en los últimos meses lograron restablecer las relaciones comerciales y financieras que se habían visto afectadas tras las medidas adoptadas por la Fiscalía.

“Logramos recuperar las alianzas comerciales y financieras para retornar a la operatividad completa de la compañía. El principal desafío ha sido volver a contar con todos nuestros aliados estratégicos”, explicó.

Ulchur recordó que cuando asumió la dirección de la empresa, en abril, la compañía no tenía respaldo de entidades financieras, por lo que las compras en sus tiendas solo podían realizarse en efectivo. Tres meses después, aseguró, se restablecieron los convenios con el sistema financiero, permitiendo nuevamente los pagos con datáfono y otros medios electrónicos.

“Hoy podemos decir que recuperamos la normalidad operativa”, señaló.

Operativos en Lili Pink | Foto: El País

En materia comercial, el directivo indicó que las ventas han mostrado una recuperación gradual. Según explicó, durante mayo se registró un incremento significativo impulsado, en parte, por un sentimiento de solidaridad entre los consumidores y por compras motivadas por la incertidumbre sobre la continuidad de la marca.

Sin embargo, en junio las ventas disminuyeron debido a las limitaciones que existían para recibir pagos electrónicos. Actualmente, dijo, las transacciones se distribuyen casi por igual entre efectivo y medios de pago digitales.

Pese al proceso judicial, la empresa mantiene sus planes de permanencia y crecimiento en el mercado. Entre sus apuestas está el fortalecimiento de Lilly Beauty, su línea de productos para el cuidado personal, con la que busca complementar su oferta tradicional de ropa interior femenina.

Actualmente, la cadena cuenta con 525 tiendas. No obstante, algunas han sido cerradas como parte de un proceso de reorganización, luego de identificar establecimientos con resultados financieros negativos.

Almacenes Lili Pink | Foto: Guillermo Torres Reina

“Hicimos algunos cierres puntuales en locales cuyo Ebitda era negativo. Preferimos reducir un poco la operación y concentrarnos en las tiendas rentables”, explicó Ulchur.

El gerente destacó además que Lili Pink genera cerca de 5.000 empleos directos e indirectos en Colombia, de los cuales aproximadamente el 80 % corresponde a mujeres. A su juicio, la empresa mantiene una posición competitiva gracias a su oferta de productos dirigidos al segmento femenino joven con precios accesibles.

Finalmente, resaltó el papel de los franquiciados dentro del modelo de negocio y aseguró que seguirán siendo un componente fundamental para la compañía.

“Los franquiciados son un eslabón muy importante de nuestra cadena y, en la medida en que las relaciones continúen fortaleciéndose, seguiremos trabajando con ellos sin inconvenientes”, concluyó.