La Andi dio a conocer un informe donde entrega un balance del 2025 y las perspectivas para 2026 en el que asegura que el año que terminó estuvo marcado por la incertidumbre, el bajo crecimiento y la fragilidad institucional, y este que comienza es crucial para la democracia, la economía, la salud y el entorno internacional.
El gremio de los industriales, liderado por Bruce Mac Master hizo referencia a la emergencia económica decretada por el Gobierno, con la que busca recaudar $16 billones, y en su análisis determinó que la medida evidencia que el Ejecutivo reconoce la gravedad de la situación fiscal, pero que, entre las soluciones consideradas, no estuvo la reducción del gasto público.
En su lugar, asegura, se trasladó a los contribuyentes la carga de atender las necesidades del Estado mediante mayores impuestos. “Colombia paga los intereses más altos entre los emisores con riesgos económicos equivalentes, como resultado de la elevada incertidumbre que genera el Gobierno en los mercados. Esto incluye la aplicación de la denominada ‘cláusula de escape de la regla fiscal’, una decisión que minó de manera significativa la credibilidad del país frente a los acreedores”, aseguró.
En el documento publicado, la agremiación sostuvo que antes de que la emergencia económica fuera declarada, el Gobierno adelantó una “inusual” operación de tesorería que evidenció la necesidad de liquidez y despertó “dudas” entre los acreedores.
De hecho, en el estudio hecho por la Andi quedó revelado que la deuda pública ha aumentado más de $370 billones durante los últimos tres años.
“Las medidas derivadas de la misma, no tienen fundamento, y por lo tanto, a pesar de las múltiples advertencias al gobierno, serán declaradas inconstitucionales en unos meses, generando gran impacto durante su presunción de constitucionalidad, y gran inestabilidad en las reglas jurídicas que afectan las actividades económicas”, se lee en el documento.
Aunque la Andi reconoció que un crecimiento cercano al 3% supera el desempeño de años previos, advirtió que sigue siendo insuficiente y frágil, ya que estuvo impulsado principalmente por el consumo de los hogares y el gasto del Gobierno.
Factores como el aumento de las remesas, la desaceleración de la inflación y la normalización de las condiciones financieras también aportaron al dinamismo económico; no obstante, la inversión productiva permanece rezagada, afectada por la incertidumbre regulatoria y fiscal, a la que se suma ahora la institucional, profundizada por el uso de mecanismos excepcionales.
“Todas las señales del Gobierno son muy malas para la certidumbre y la libre economía”, recalca el gremio.