En el marco del fortalecimiento de los mecanismos de control y validación tributaria en el país, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) recordó cuáles son las personas naturales que estarán obligadas a expedir factura electrónica en 2026.

La factura electrónica se consolidó como una herramienta de validación y seguimiento que permite a la autoridad fiscal verificar la información comercial y tributaria en tiempo real. Este sistema reemplaza la factura tradicional en papel y funciona como soporte legal en las transacciones de venta de bienes y prestación de servicios.

De acuerdo con los lineamientos vigentes, deberán facturar electrónicamente en 2026 las personas naturales que hayan superado ingresos brutos anuales superiores a 3500 UVT.

Para ese año, dicho umbral equivale aproximadamente a $ 164,7 millones. Al superar ese monto, el contribuyente cambia su condición tributaria, pasando de “no responsable” a responsable del Impuesto sobre las Ventas (IVA).

La obligación también aplica para quienes tengan más de un establecimiento de comercio. Asimismo, deberán cumplir con este requisito las personas naturales que desarrollen actividades bajo esquemas de franquicia, concesión, regalía, autorización o cualquier otro sistema que implique la explotación de intangibles.

Las personas naturales que superen 3.500 UVT en ingresos brutos anuales deberán cumplir con esta obligación en 2026. | Foto: COLPRENSA ©

Otro grupo obligado a expedir factura electrónica está conformado por los usuarios aduaneros, quienes, por la naturaleza de sus operaciones, deben reportar y soportar digitalmente sus transacciones ante la entidad fiscal.

La Dian ha señalado que este mecanismo no solo facilita el control tributario, sino que también brinda ventajas para los contribuyentes.

Entre los beneficios se encuentra la posibilidad de que los gastos respaldados con factura electrónica sean deducibles, siempre que cumplan los requisitos legales.

Además, el registro digital permite una organización más eficiente de la información, ya que las facturas pueden clasificarse por periodos mensuales, anuales o semanales. El sistema también posibilita la consulta de reportes preliminares, lo que facilita el seguimiento de las operaciones comerciales.

La implementación de la factura electrónica abarca desde transacciones cotidianas, como la compra de alimentos o el pago de servicios de telefonía, hasta operaciones de mayor cuantía como la venta de vehículos, viviendas o joyas.

La factura electrónica permite a la Dian validar en tiempo real las transacciones comerciales y tributarias. | Foto: Colprensa

Con estas disposiciones, la Dian continúa avanzando en la digitalización del sistema tributario, al tiempo que amplía el universo de contribuyentes obligados a cumplir con este mecanismo de facturación en 2026.