Por medio de una carta pública, tanto Ocampo como otros 300 economistas, ex-funcionarios públicos y analistas, hicieron pública su preocupación por el futuro institucional del Banco de la República, a propósito de lo ocurrido ayer, cuando el actual ministro de Hacienda Germán Ávila Plazas renunciara a seguir haciendo parte de la justa directiva del Banco de la República cuando este anunció una subida en sus tasas de interés.

Según reza el documento firmado por Ocampo y compañía, “Los ciudadanos que suscribimos la presente carta manifestamos nuestra profunda preocupación por los recientes acontecimientos relacionados con la Junta Directiva del Banco de la República y reiteramos nuestro firme respaldo a la institucionalidad que esta representa“.

Además, el documento hace énfasis en la defensa de dicha institucionalidad, y el respeto que tanto el Banco como otras entidades deben tener: “El respeto por las instituciones independientes del Gobierno y por sus decisiones constituye un pilar esencial para el adecuado funcionamiento del Estado, la estabilidad macroeconómica y el bienestar de los ciudadanos. La autonomía del Banco de la República, consagrada en la Constitución, es una garantía clave para preservar la credibilidad de la política monetaria y la confianza en la economía del país".

Para Ocampo, la decisión del ministro de Hacienda sienta un precedente preocupante: “la decisión del Ministro de Hacienda de retirarse de una sesión de la Junta Directiva resulta inconveniente y preocupante, en la medida en que puede interpretarse como un debilitamiento del respeto institucional que debe regir la relación entre el Gobierno Nacional y la autoridad monetaria, cambiaria y crediticia”.

Y añadió: “Las decisiones recientes de política monetaria adoptadas por la Junta Directiva han sido tomadas por mayoría, con base en análisis técnicos rigurosos y en consideración de factores como la dinámica de la inflación, las expectativas inflacionarias y el entorno fiscal. Estas decisiones reflejan el cumplimiento responsable del mandato constitucional del Banco de velar por la estabilidad de precios”.

Está en el ojo del huracán, luego de anunciar el aumento de las tasas de interés. | Foto: Bani Gabriel Ortega

Esta carta se suma a otras voces que han expresado su preocupación acerca de la situación que atraviesa actualmente el Banco y el Gobierno Nacional. En un comunicado firmado por decanos de economía de universidades del país, se hace un llamado a proteger la autonomía del banco central colombiano:

“Cuando se toman decisiones bajo incertidumbre, el desacuerdo aún entre personas con amplio conocimiento y experiencia es posible, y con frecuencia deseable. Precisamente la razón para tener una junta de siete miembros, con formación y trayectorias diversas, nombrados en diferentes momentos del tiempo por distintos gobiernos, es cubrir todos los ángulos posibles y producir una síntesis de cuál es el mejor curso de la política monetaria”, reza el documento.