Por medio de una carta pública, tanto Ocampo como otros 300 economistas, ex-funcionarios públicos y analistas, hicieron pública su preocupación por el futuro institucional del Banco de la República, a propósito de lo ocurrido ayer, cuando el actual ministro de Hacienda Germán Ávila Plazas renunciara a seguir haciendo parte de la justa directiva del Banco de la República cuando este anunció una subida en sus tasas de interés.
Según reza el documento firmado por Ocampo y compañía, “Los ciudadanos que suscribimos la presente carta manifestamos nuestra profunda preocupación por los recientes acontecimientos relacionados con la Junta Directiva del Banco de la República y reiteramos nuestro firme respaldo a la institucionalidad que esta representa“.
Además, el documento hace énfasis en la defensa de dicha institucionalidad, y el respeto que tanto el Banco como otras entidades deben tener: “El respeto por las instituciones independientes del Gobierno y por sus decisiones constituye un pilar esencial para el adecuado funcionamiento del Estado, la estabilidad macroeconómica y el bienestar de los ciudadanos. La autonomía del Banco de la República, consagrada en la Constitución, es una garantía clave para preservar la credibilidad de la política monetaria y la confianza en la economía del país".
Para Ocampo, la decisión del ministro de Hacienda sienta un precedente preocupante: “la decisión del Ministro de Hacienda de retirarse de una sesión de la Junta Directiva resulta inconveniente y preocupante, en la medida en que puede interpretarse como un debilitamiento del respeto institucional que debe regir la relación entre el Gobierno Nacional y la autoridad monetaria, cambiaria y crediticia”.
Y añadió: “Las decisiones recientes de política monetaria adoptadas por la Junta Directiva han sido tomadas por mayoría, con base en análisis técnicos rigurosos y en consideración de factores como la dinámica de la inflación, las expectativas inflacionarias y el entorno fiscal. Estas decisiones reflejan el cumplimiento responsable del mandato constitucional del Banco de velar por la estabilidad de precios”.
Esta carta se suma a otras voces que han expresado su preocupación acerca de la situación que atraviesa actualmente el Banco y el Gobierno Nacional. En un comunicado firmado por decanos de economía de universidades del país, se hace un llamado a proteger la autonomía del banco central colombiano:
“Cuando se toman decisiones bajo incertidumbre, el desacuerdo aún entre personas con amplio conocimiento y experiencia es posible, y con frecuencia deseable. Precisamente la razón para tener una junta de siete miembros, con formación y trayectorias diversas, nombrados en diferentes momentos del tiempo por distintos gobiernos, es cubrir todos los ángulos posibles y producir una síntesis de cuál es el mejor curso de la política monetaria”, reza el documento.