El Dane publicó los datos del costo de vida en enero de 2026, medido por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), un indicador clave para entender cómo se comportan los precios de bienes y servicios que conforman la canasta familiar.
Este informe muestra que la inflación no fue uniforme entre las ciudades, lo que afecta de manera diferente el bolsillo de los hogares según su ubicación geográfica.
Ciudades con mayores alzas de precios
Según las cifras oficiales, algunas capitales registraron aumentos mensuales más altos en el IPC durante enero, lo que se traduce en un mayor costo de vida para los residentes.
Pereira, con una inflación del 6,17 %, y Bucaramanga, con un 5,91 % con el lideraron este grupo con un incremento notable en los precios, seguida muy de cerca por Bogotá con 5,54 % y Manizales, con 5,63 %, donde diversos rubros como transporte y servicios incidieron en el aumento general de la inflación.
La capital del Valle del Cauca se ubicó con una variación del 5,33 %, posicionándose entre las ciudades con mayor incremento en el costo de vida durante enero, según las cifras del Dane, lo que impacta de forma directa el poder adquisitivo de los hogares caleños.
En estas ciudades, las familias pueden sentir una mayor presión sobre su presupuesto mensual, especialmente en gastos básicos.
El repunte de la inflación en estas regiones significa que el poder adquisitivo del salario queda más reducido en comparación con localidades donde los precios subieron de manera más moderada.
Esto puede traducirse en una percepción de menor rendimiento del ingreso, ya que es necesario destinar una mayor parte del salario a cubrir necesidades esenciales como transporte, alimentos y servicios.
Ciudades con variaciones moderadas
En contraste, otras ciudades mostraron incrementos menos pronunciados en el costo de vida durante el mismo periodo. Sincelejo, Valledupar y Cúcuta, por ejemplo, registraron las variaciones más bajas del IPC mensual, lo que indica un alivio relativo para los hogares en términos de presión sobre sus gastos cotidianos.
Santa Marta aparece en primer lugar entre las ciudades que menor impacto tuvieron por parte de la inflación, con una variación del 3.50 %. Le sigue Valledupar, con un costo de vida del 3.86 %, seguida por Pasto, con 4.20 %; y Tunja, con un 4.32 %.
Estas diferencias regionales en la inflación reflejan cómo la dinámica económica local impacta la vida diaria de las personas.
Un incremento significativo en el costo de vida puede implicar que el salario no alcance para cubrir los mismos bienes y servicios que antes, reduciendo la capacidad de ahorro y afectando el consumo.