El Dane publicó los resultados del mercado laboral de julio de 2026. De acuerdo con el informe, la tasa de desempleo se ubicó en 8,1%, esto es 0,7 puntos porcentuales por debajo a la tasa reportada hace un año (8,8%). Esto quiere decir que la disminución en la tasa de desempleo se debe a una reducción de la población desocupada (-160 mil personas) y, en mayor medida, a un aumento importante de la fuerza de trabajo (418 mil personas).
Frente a estos resultados, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios, Andi, dijo que la reducción de la tasa de desempleo y su permanencia en niveles de un solo dígito durante varios meses constituye una señal positiva para el mercado laboral.
“Sin embargo, los resultados también evidencian que persisten desafíos importantes en materia de generación de empleo formal y de calidad. La creación de puestos de trabajo continúa concentrándose principalmente en el sector público y en el trabajo por cuenta propia, mientras que el empleo particular registra un crecimiento limitado”, aseguró.
Agregó que esta situación adquiere especial relevancia frente a las poblaciones afectadas por el terremoto. “La reconstrucción puede convertirse en una oportunidad para generar empleo y dinamizar las economías locales, pero también existe el riesgo de que, ante la pérdida de empleos y fuentes de ingreso, aumenten las formas de ocupación informal. Por eso, será fundamental que la recuperación esté acompañada de condiciones que permitan crear empleos formales, sostenibles y con protección social”, señaló Mac Master.
En este contexto, el líder del sector productivo señaló que resulta fundamental fortalecer las condiciones para que el sector privado pueda ampliar su capacidad de generación de empleo. “Impulsar el crecimiento económico y la inversión será determinante para generar más oportunidades laborales formales y para que el proceso de reconstrucción contribuya a recuperar las capacidades productivas de las regiones afectadas”, concluyó Mac Master.
Según datos del Dane, la informalidad se situó en 54,5% de los ocupados, lo que significa que 13,4 millones de personas son informales. De cara a las próximas mediciones, se deberá tener en cuenta el impacto que generó el terremoto de 7,4 grados del pasado 10 de agosto en las poblaciones afectadas del suroccidente del país.
Daniel García, economista senior de DAVIbank, explicó que el ritmo de contratación se moderó en comparación con abril y mayo. Aunque se generaron 578.000 empleos en el último año, apenas 79.000 se concentraron en las 13 ciudades principales. Esto indica que el 86 % de los nuevos puestos se originó en zonas rurales y territorios intermedios, áreas que agrupan poco más de la mitad del empleo nacional. Esta desaceleración podría responder, en parte, al efecto del incremento del salario mínimo sobre las decisiones corporativas.
La dinámica por sectores presentó contrastes marcados:
- Líderes en generación de empleo: Administración pública (404.000 puestos), comercio (158.000) y construcción (156.000).
- Mayores contracciones: Agricultura (-204.000 puestos), transporte (-69.000) y actividades financieras (-39.000).
“En cuanto a la dinámica de género, los hombres acapararon dos terceras partes de las nuevas contrataciones, lo que continuó ampliando la brecha de desempleo frente a las mujeres. Finalmente, la tasa de informalidad experimentó una reducción marginal, pasando del 54,8 % al 54,5 % en el último año”, explicó.