La ampliación de la Vía Alterna Interna de Buenaventura volvió al centro del debate regional. El Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, CIEV, solicitó al Gobierno Nacional priorizar la ejecución integral de la doble calzada correspondiente a las Unidades Funcionales 2, 3 y 4 del proyecto Buga–Loboguerrero–Buenaventura.
El llamado, hecho desde Cali, advierte que se trata de una infraestructura estratégica para la competitividad logística del país.
El CIEV agrupa a 36 gremios, siete cámaras de comercio y representa a más de 135.000 empresas del departamento.
Actualmente, la Vía Alterna Interna —concebida para evitar que la carga portuaria atraviese el casco urbano de Buenaventura— enfrenta su punto más crítico en un tramo cercano a los 10 kilómetros que opera en calzada sencilla bidireccional.
Esa condición, según el gremio, genera congestión, deterioro vial y restricciones operativas.
El resultado es una movilidad que, de acuerdo con el pronunciamiento, ha llegado a niveles críticos. Esto no solo incrementa los costos logísticos, sino que también afecta la seguridad vial y la dinámica cotidiana de la ciudad.
Las Unidades Funcionales 2, 3 y 4 contemplan la construcción de la segunda calzada, obras de mejoramiento y mantenimiento, así como infraestructura complementaria, entre ella un parqueadero para tractocamiones.
Estas intervenciones buscan recuperar la capacidad del corredor, ordenar el flujo de carga y reducir tiempos de desplazamiento.
Sin embargo, los aplazamientos en su ejecución están profundizando los impactos sobre la cadena logística y el desempeño competitivo de la región y del país.
El gremio advierte que la no ejecución de estas obras se traduce en mayores congestiones y restricciones operativas para el principal puerto de Colombia.
Según el documento, los efectos impactan directamente exportaciones, abastecimiento, empleo e inversión. También deterioran la movilidad de los bonaverenses, de quienes ingresan o salen de la ciudad y de los conductores de carga y servicio público, que enfrentan largas jornadas de espera y mayores tiempos de viaje.
El CIEV subraya que estos efectos ya se reflejan en sobrecostos operativos y en un alto costo social y económico para la región.
A esto se suma que el volumen de carga ha crecido 16 %, incluso sin haberse iniciado el dragado del canal de acceso, mientras la capacidad vial continúa limitada.Esta combinación, advierten, está llevando el sistema al límite y encareciendo la logística nacional.
Sin la ampliación de la Vía Alterna Interna, la congestión seguirá profundizándose, afectando tanto la operación portuaria como la movilidad cotidiana en Buenaventura.
De acuerdo con la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, el alcance de mejoramiento previsto para estas unidades funcionales no requiere licencia ambiental.
No obstante, el proyecto enfrenta bloqueos en territorio, particularmente en sectores como Gamboa y La Caucana.
Esta situación ha derivado en el reconocimiento de una condición eximente de responsabilidad para las UF 2, 3 y 4, aumentando el riesgo de nuevos retrasos.
Frente a este panorama, el sector empresarial solicitó decisiones oportunas y efectivas que permitan la ejecución integral de las obras.
El llamado incluye la definición de una hoja de ruta clara, responsables definidos y un esquema de seguimiento que garantice el inicio y culminación del proyecto sin más dilaciones.
Asimismo, reiteraron su disposición para articularse con autoridades nacionales, regionales y locales.
“La doble calzada de la Vía Alterna Interna no es solo un proyecto local: es una condición mínima para proteger la movilidad diaria de la población de Buenaventura y sus visitantes, así como para preservar la competitividad logística de Colombia”, señala el pronunciamiento.