Tras un 2025 marcado por un sólido consumo y la persistencia de tasas altas, Colombia se alista para un nuevo ciclo económico. La expectativa de una inflación más controlada y una reducción gradual en el costo del dinero abre la puerta a un 2026 más exigente en materia de planeación.
En ese contexto, David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente, destaca la importancia de anticiparse y planear el presupuesto no solo como un ejercicio de números sino como una forma de ganar tranquilidad, teniendo en cuenta que cuando se organiza el dinero con tiempo, las decisiones financieras se vuelven más seguras y estratégicas.
De acuerdo con Occieconómicas, el centro de estudios económicos del Banco de Occidente se prevé para 2026 una inflación que en diciembre se ubique alrededor del 4,5 %, tasas de interés que podrían cerrar alrededor del 8,75 % y un crecimiento económico del 2,9 %. Estas cifras reflejan una transición hacia un escenario más equilibrado, propicio para retomar proyectos e impulsar la recuperación del empleo, siempre que exista una gestión financiera anticipada y disciplinada.
“Los colombianos han transformado su relación con el dinero. Hoy hay un mayor uso de canales digitales, un interés creciente por el ahorro y una búsqueda activa de inversiones seguras. Al mismo tiempo, se ha incrementado el gasto en bienestar y entretenimiento. Para el Banco de Occidente, este cambio refleja una conciencia financiera más desarrollada, pero también la necesidad de acompañar esos nuevos hábitos con una planeación sólida que permita equilibrar los deseos de consumo con la estabilidad de largo plazo” señaló Gerardo Silva, Presidente del Banco de Occidente.
Recomendaciones para una planeación financiera
David Cubides, entregó a El País las 5 principales recomendaciones para seguir estas pautas básicas y lograr una planeación financiera eficiente:
- Calcule los ingresos reales: tenga en cuenta descuentos, compromisos fijos y gastos recurrentes antes de definir el margen disponible.
- Diferenciar los gastos: clasifique entre los fijos, variables y discrecionales, eso le permitirá identificar dónde ajustar y optimizar recursos.
- Ahorrar con propósito: establezca metas concretas, como inversión, viaje o fondo de emergencia, esto le ayuda a mantener la motivación.
- Revisar cada mes: su presupuesto debe ser dinámico y adaptarse a los cambios del entorno o a nuevas prioridades.
- Apoyarse en herramientas financieras: aprovechar apps, asesorías y productos bancarios facilita el control y la organización.
“El 2026 puede ser el año para retomar proyectos que se habían pospuesto. Con tasas algo más bajas y un entorno más estable, quienes se preparen hoy estarán listos para aprovechar ese impulso. Presupuestar con anticipación no solo protege el patrimonio, sino que permite proyectarse con confianza hacia el futuro y avanzar con estabilidad y propósito”, concluyó Cubides.
La planeación financiera anticipada se proyecta como un factor decisivo para este año. Contar con un presupuesto estructurado y herramientas que respalden su ejecución permitirá a hogares y empresas enfrentar el nuevo ciclo económico con mayor estabilidad, capacidad de adaptación y visión de largo plazo.