Claudia Calero, presidenta de Asocaña, el gremio que reúne a los cultivadores de Caña, habló de las ventajas de este sector agroindustrial que ha sido motor de desarrollo económico y social para el Valle del Cauca y para el suroccidente colombiano. Contó, además, cuáles son las expectativas con el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella.
¿Por qué es importante que la posesión del presidente Abelardo de la Espriella se haga en Cali?
Yo creo que esto es absolutamente positivo para Colombia y sobre todo para las regiones porque con esto se está demostrando que el país se construye desde los territorios. En las regiones hay una diversidad de comunidades, diversidad productiva y diversidad de lo que es el desarrollo.
Entonces, nosotros estamos muy complacidos que esa señal se esté dando. Así que desde Cali, desde el Valle del Cauca también se construye país. Indudablemente tenemos mucho que mostrar.
Desde el sector la agroindustria de la caña de azúcar, con todos los negocios que se generan alrededor, ¿qué tenemos para mostrar a quienes vienen a esta posesión presidencial?
Este es un sector de más de 160 años de historia, que si bien es cierto somos el 1,4% de la producción mundial de azúcar, ha podido permanecer en un entorno del mercado del azúcar tan distorsionado y tan competido porque aquí hay innovación, aquí hay ciencia, aquí hay tecnología y sobre todo un desarrollo hecho por un clúster que no solamente está conformado por ingenios, sino por miles de familias de cultivadores de caña que entregan la materia prima a los ingenios, más de 12.000 familias, pero de igual manera también hay unas empresas especializadas que ofrecen bienes, servicios y también un ofrecimiento de conocimiento especializado.
Así que aquí pueden encontrar una agroindustria de talla mundial que ha llevado desarrollo a la región.
Háblenos de esos negocios que tiene la agroindustria de la caña, que es más que azúcar
Este sector efectivamente es más que azúcar. Somos el mejor ejemplo en Colombia de economía circular. Y somos un sector que está en el marco de la bioeconomía. En este caso, nosotros estamos produciendo además de azúcar, bioetanol, que es con el que se oxigenan las gasolinas colombianas.
Aquí en esta región en el Suroccidente se produce un poco más del 60% del bioetanol que se produce a nivel nacional, pero de igual manera también estamos produciendo energía a partir de bagazo, energía con biomasa, energía limpia y estamos llevando al sistema interconectado nacional, la mitad de lo que cogeneramos. Esto es un poco más de 900 MW con los que se alumbran un poco más de 600.000 hogares. Y tenemos un potencial enorme porque con reglas claras, con seguridad jurídica, podríamos producir biometano. Y esto contribuiría al gas domiciliario que se requiere en la región.
Yo quiero darle un dato, podríamos estar produciendo 80 millones de metros cúbicos de biometano que cubriría el 40% del mercado de gas domiciliario del Valle del Cauca.
Así que este sector, sin duda alguna, puede contribuir a la seguridad energética del suroccidente y del país.
La industria fue cuestionada años atrás por sus prácticas ambientales. ¿Hoy se puede decir que se están aplicando unas prácticas sanas en su producción?
Sin duda, y esto me enorgullece porque hemos avanzado muchísimo y si nos comparamos con otras agroindustrias de la caña en el mundo, pues sin duda alguna Colombia ostenta uno de los primeros lugares.
Junto con nuestro centro de investigación, que es uno de los de los cinco centros más importantes en investigación en caña de azúcar en el mundo, hemos podido, por supuesto, sustituir prácticas por prácticas más amigables con la naturaleza. Hoy somos un modelo de economía circular y, por ejemplo, yo quiero decirle que frente a esta variabilidad climática y con ocasión de este fenómeno de El niño fuerte, pues esto no nos coge sin acciones.
Estamos preparados, hemos venido haciendo acciones para contribuir a la seguridad hídrica y esto con el propósito de, primero, no permitir que ningún habitante en el suroccidente de Colombia se quede sin agua por cuenta que la agroindustria use este preciado líquido. ¿Por qué? Porque estamos haciendo riego eficiente, monitoreo de caudales, estamos haciendo turnos de agua, utilizando la cantidad estrictamente debida de acuerdo con las posibilidades que tenemos. Así mismo, no solamente nos estamos concentrando en temas de uso racional del agua, sino que estamos contribuyendo a la conservación de las cuencas hidrográficas que es donde se produce el agua.
Allá a más de 1200 m sobre el nivel del mar, llevamos 15 años trabajando en la recuperación de esos ecosistemas estratégicos. Y como bien lo sabe, Vicky, desde hace un poco más de dos años con ocasión de la COP de la biodiversidad, nos comprometimos a establecer un corredor diverso, 890 km a lo largo del río Cauca y que conecta humedales y ríos tributarios.
Ya avanzamos, ya hemos conectado con el río Cauca, el río Amaime, el río Nima y vamos por más, estamos gestionando recursos de orden internacional, contribuyendo con acciones también con las comunidades, porque este Corredor Verde también genera empleo, empleo en el marco de la economía verde y estamos en ello. Así que nuestro sector está súper comprometido con la biodiversidad y con la sostenibilidad.
¿Qué tanto hace el sector de la agroindustria de la caña por las comunidades donde trabaja?
Yo celebro esta pregunta porque sin duda alguna es de las acciones más maravillosas que nosotros hacemos en la agroindustria, ingenios y cultivadores y por supuesto nos llena de orgullo. Nosotros estamos generando 286.000 empleos directos e indirectos, empleos permanentes y de calidad en el marco de la ley, por supuesto.
Estamos en 51 municipios, en cinco departamentos y estamos contribuyendo con el Producto Interno Bruto industrial en cerca del 12 % y en el PIB agrícola en cerca del 16 %. Y no se queda allí en estas cifras económicas duras y puras, sino que vamos más allá.
Estamos trabajando en una ciudadanía corporativa con las comunidades y allí hemos venido trabajando en el norte del Cauca. En asocio con la política pública, con el Ministerio de Agricultura, hemos venido trabajando en la contribución para el desarrollo productivo.
Y precisamente no en caña de azúcar específicamente, sino en cacao, en café, en caña panelera asociados con las grandes confederaciones y gremios de estas cadenas.
Hemos incidido en un poco más de 3000 familias, en más de 2000 hectáreas de tierra de estas comunidades afroindígenas y campesinas que le apostaron a la diversificación, al desarrollo y al encadenamiento productivo y allí hemos venido trabajando con ellos en el mejoramiento de cultivos, en la industrialización y en llevarlos a mercados tanto nacionales como internacionales y quiero darle una noticia.
Hace dos semanas tuvimos la primera exportación de café excelso de estas comunidades, de comunidades campesinas, un poco más de 10.000 toneladas que se fueron a Estados Unidos y a Europa. Así que esto nos llena de orgullo.
Con esto hemos venido también trabajando en un programa que le hemos denominado Compromiso Rural, donde tenemos cerca de 1000 emprendimientos, donde los ingenios han venido apoyando estos emprendimientos porque son dinamizadores de la economía y en ese contexto, pues no todo el mundo puede ser empleado, pero sí puede generar ideas de negocio que se si se consolidan, pues generan empleo y eso es lo que estamos haciendo.
En estos 160 años desde el sector cañicultor se han construido colegios, centros de salud, se han pavimentado carreteras terciarias... ¿Qué tanto se ha hecho en ese sentido?
Los ingenios azucareros siempre le han apostado a la educación y hoy tenemos una población de un poco más de 16.000 estudiantes que están siendo atendidos por colegios en instituciones educativas del sector o del sector público apadrinadas por los ingenios.
Y de igual manera también hace 2 años se constituyó una fundación entre ingenios y cultivadores de caña que le llama le hemos denominado Fundación Corazón de Caña que se dedica al disminuir la brecha de aprendizaje.
Ahí hemos venido trabajando en lo público, hemos venido trabajando también catapultando ideas educativas, apuestas educativas y por supuesto también jalonando recursos para disminuir la brecha de aprendizaje en los municipios del valle geográfico del Río Cauca. Pero asimismo también hemos venido construyendo vías y le hemos apostado al mecanismo de obras por impuestos.
Yo me atrevería a decir, que somos el sector en esta parte de Colombia que más le hemos sacado jugo al mecanismo de obras por impuestos. Nosotros llevamos más de 30 km de vías construidas en zona rural. Por ejemplo, tenemos ya construidos 22 km entre Corinto y Toribío parte alta, Toribio, San Francisco y Tacueyó en el norte del Cauca, donde hicimos tres etapas de vías terciarias con placa huella, con asfalto y demás, y hoy está impactando a una comunidad que necesita conectar, que necesita vías para la prosperidad.
Así que esto también lo estamos haciendo y otras obras en Florida, en Palmira, en Ríofrío, así que estamos muy comprometidos con el desarrollo de la región.
El sector lleva años afrontado retos y dificultades. ¿Qué esperan ustedes del nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella?
Nuestro sector no está pidiendo un trato diferencial. Nuestro sector no está pidiendo subsidios. Nuestro sector está pidiendo reglas claras, seguridad jurídica y por supuesto seguridad física.
Lo primero, seguridad física. Este sector es posible gracias a las 286.000 personas que trabajan todos los días para que este sector opere. Estas personas necesitan garantía para la vida, garantía para movilizarse y garantías para poder hacer su trabajo. Hemos tenido 1041 eventos de inseguridad el año pasado. Seis trabajadores secuestrados en este año, un trabajador asesinado, tres heridos.
Es preponderante, es absolutamente necesario que estas condiciones se den. Porque sin seguridad no hay desarrollo. A esto hay que añadirle la justicia para que los violentos y los que hacen daño tengan definitivamente el trato que se merecen. Esto es muy importante.
Y cuando hablo de seguridad, de reglas claras, seguridad jurídica, pues me refiero a las condiciones de distorsión que hoy tenemos tanto para el azúcar como para el etanol. Con el azúcar hoy tenemos una situación absolutamente crítica que hace muy crítica la producción de producto nacional. Me refiero a las importaciones que provienen de Bolivia a precios distorsionados. Por estar en la CAN entran con cero arancel, y es como si tuviéramos un ingenio, pero un ingenio que no produce, que no genera empleo y que no paga impuestos a las regiones. Esto está acabando el empleo rural. Por lo tanto, le estamos pidiendo al Gobierno Nacional que se generen reglas claras y que se elimine la distorsión a la cual nosotros estamos enfrentándonos. Esto destruye, el aparato productivo destruye el empleo. Y, por supuesto, en una región donde estamos permeados por altas tasas de violencia, pues esto es entregarle a los violentos más espacio.
Con el etanol estamos pidiendo que lo que se produzca se venda. No estamos diciendo que hay que prohibir las importaciones de etanol que provienen de los Estados Unidos y es un alcohol producido a partir de maíz. No, aquí puede caber tanto el producto nacional como el producto importado, pero se necesita una indicación clara de abastecimiento que el producto nacional se consuma y que el producto importado pues haga su complemento.
Esta producción de bioetanol genera 29.000 empleos directos. Las seis plantas en el Suroccidente y una planta que está en el Meta, en Puerto López. En ese contexto aquí hay que darle reglas claras, insisto. Hay que dar seguridad jurídica para que la producción nacional que genere empleo, que paga impuestos, que hace de desarrollo social y territorial permanezca.
Vendrán invitados internacionales que tendrán su mirada puesta sobre Cali y el Valle. ¿Qué invitación les hace para que vean a este departamento, a esta ciudad, que tienen una industria, un comercio, una academia, y centros de investigación importantes?
Aquí tenemos una agroindustria que genera desarrollo. Tenemos una agroindustria que también ha hecho posible que haya otros encadenamientos y otras industrias. Tenemos una gente pujante, una gente muy formada. Tú sabes que entre Cali y Palmira tenemos la mayor tasa de doctores, PhD, que se genera en este Suroccidente y en el país si lo comparamos con otras regiones del país. En esta región tenemos las menores tasas de pobreza multidimensional y en el Valle particularmente es la menor tasa de pobreza multidimensional que podemos identificar en todo Colombia.
En esta región, además de todo este conglomerado económico y productivo, tenemos una diversidad pluriétnica y multicultural que nos muestra que en un territorio tan diverso cabemos todos, empujamos todos al mismo lado y, por supuesto, vamos a seguir construyendo país, porque este país tiene mucho por mostrar, mucho por progresar y estamos convencidos que con este gobierno se puede lograr.