Tras la publicación de la actualización del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, lanzó una advertencia sobre la viabilidad de varios de los supuestos económicos y fiscales planteados por el Gobierno para los próximos años.
En un concepto previo enviado al Consejo Superior de Política Fiscal, Confis, el organismo señaló que las proyecciones oficiales descansan sobre escenarios de inflación, crecimiento económico e ingresos fiscales que considera difíciles de alcanzar sin la adopción de medidas de política económica de gran alcance.
Según el Comité, los ingresos podrían ubicarse por debajo de lo estimado por el Ministerio de Hacienda, mientras que el gasto primario sería superior al previsto. Además, calificó como excesivamente optimista la proyección de la deuda neta del país.
El Carf advirtió que el cumplimiento de las metas fiscales de corto y mediano plazo dependerá de reformas y decisiones que aún no han sido presentadas y cuya implementación recaería, en buena medida, sobre el próximo gobierno.
La principal preocupación del organismo se concentra en la sostenibilidad de las finanzas públicas. De acuerdo con sus cálculos, si la próxima administración adopta los ajustes requeridos, la deuda pública alcanzaría el 62,9 % del PIB en 2027. Sin embargo, si dichas medidas no se concretan, el déficit fiscal podría llegar a niveles que considera insostenibles y la deuda aumentaría hasta el 66,6 % del PIB, acercándose al límite establecido por la Regla Fiscal.
Para 2026, el comité proyecta que la deuda neta alcanzará el 61 % del PIB, el nivel más alto registrado hasta ahora. También estima que el Gobierno terminará gastando considerablemente más de lo que recaude. Aunque prevé ingresos cercanos a los calculados por Hacienda, considera que el gasto en funcionamiento e inversión podría superar en $39,6 billones las proyecciones oficiales.
El Carf explicó que no incorporó reducciones de gasto en sus estimaciones debido a que el Gobierno aún no ha expedido el decreto de recorte anunciado y porque una parte significativa de los recursos de inversión ya se encuentra comprometida. En consecuencia, considera que el margen para disminuir el gasto es cada vez más limitado y que el déficit fiscal podría ubicarse en 7,4 % del PIB.
De cara a 2027, el organismo calcula que sería necesario aumentar los ingresos o reducir los gastos en una magnitud equivalente al 3,7 % del PIB para cumplir la meta fiscal. Aunque el Gobierno espera obtener parte de esos recursos mediante una reforma tributaria con un recaudo estimado de 1,4 % del PIB, el comité decidió no incluir esos ingresos en sus proyecciones debido a que la iniciativa aún no ha sido presentada.
El organismo coincidió en que Colombia necesita un ajuste fiscal significativo para estabilizar sus finanzas públicas y advirtió que el incumplimiento de la meta fiscal de 2025 incrementó la magnitud del esfuerzo requerido en los próximos años.
Asimismo, alertó que si tampoco se cumple el objetivo fiscal de 2026, la deuda pública continuaría aumentando durante la próxima década. Bajo ese escenario, la deuda neta sería en 2037 tres puntos porcentuales del PIB más alta, incluso si a partir de 2027 se retoma el cumplimiento de las metas fiscales. Por ello, insistió en la necesidad de adoptar medidas concretas y comenzar a corregir el rumbo fiscal desde este mismo año.