Hacer parte de un conjunto residencial supone la aceptación de una serie de clausulas y reglas de convivencia, que adquieren mayor importancia cuando las familias que viven en el interior cuentan con mascotas como gatos y perros.

Esto debido a que en muchas ocasiones los dueños de dichos animales no tienen los cuidados necesarios para evitar que estos causen problemas con otros vecinos, bien sea por cuestión de falta de higiene, uso de áreas comunes o problemas de agresión.

Dichos lugares deben seguir reglas para una sana convivencia. | Foto: Cortesía: Air - e.

Las reglas que aplican para estos casos son determinadas por el Código Nacional de Policía y Convivencia, a partir de la Ley 746 del 2002, en donde se estipulan las disposiciones acerca de la tenencia responsable de mascotas que residen en el interior de estos espacios habitacionales.

Dicha normativa, en el artículo 108F, brinda mayor información acerca de los casos de las razas que han sido catalogadas como ‘potencialmente peligrosas’ en espacios públicos compartidos, especialmente perros.

Entre las razas que están incluidas en esta lista están los terrier, Dobermann, dogo, argentino, filo, brasilero, Pitbull terrier y Rottweiler, muchas de las cuales tienen un pasado salvaje que formó sus cuerpos para actividades físicas demandantes como pastoreo de ovejas y protección de personas en otras zonas del mundo.

Entre las recomendaciones que contempla la norma están las de utilizar un bozal y una correa cada que dichos perros salgan de su residencia, como las zonas comunes de los conjuntos residenciales.

Para los casos en que dueños de esta normativa hacen caso omiso, existe el riesgo de enfrentar sanciones severas, como multas de hasta cinco salarios mínimos mensuales legales vigentes. Es decir, $10 millones, según el aumento estipulado por el gobierno nacional para este 2026.

Además, otra de las posibles consecuencias, dependiendo de la gravedad del accidente en el que pueda estar involucrado el animal, tiene que ver con el decomiso de la mascota.

Se recomienda visitar parques o zonas verdes cercanas para pasear con tranquilidad a este tipo de caninos. | Foto: Esteban Vega La-Rotta

Además de los problemas con los posibles ataques de estos animales, otra de las estipulaciones tiene que ver con sus desechos corporales: es obligación del dueño hacerse cargo de estos.

De acuerdo con Valora Analitik, estos son los principales consejos que debe seguir si cuenta con una mascota en su apartamento:

  • El perro debe utilizar correa en las zonas comunes y, en el caso de razas potencialmente peligrosas, agregue el uso de bozal.
  • Mantenga la higiene del entorno mediante la recolección y eliminación adecuada de los desechos de las mascotas.
  • Respete el uso compartido de espacios, como ascensores o áreas recreativas, solicitando permiso cuando sea necesario.