La solidez y la solvencia del sistema financiero colombiano ha permitido que el impacto de la pandemia en los hogares y en las empresas no haya sido mayor. Así lo cree Santiago Castro, presidente de la Asobancaria, gremio que agrupa a las entidades crediticias del país.

De acuerdo con el ejecutivo, el país no enfrentará una crisis financiera porque la banca se preparó en los últimos 20 años para soportar situaciones eventuales como las que ahora atraviesa el país y el mundo.

Asimismo destacó en entrevista con El País, que entre refinanciaciones de préstamos y nuevos créditos la banca ha generado un impacto del 30 % del PIB.

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Muchos siguen criticando a la banca colombiana porque argumentan que no hay facilidad para obtener un crédito, ¿qué papel ha jugado el sistema financiero en la actual coyuntura?

Creo que el sistema financiero ha jugado un papel fundamental, no solamente para amortiguar el golpe económico que deja la pandemia en muchos sectores y hogares colombianos, sino en acompañar al Gobierno en sus esfuerzos por dispersar unos apoyos a las poblaciones más vulnerables.
Lo que se ha hecho, en términos comparativos a nivel de la región por el sistema financiero del país, es nada menos que absolutamente monumental entre refinanciación y créditos nuevos desde que comenzó la pandemia; nos hemos acercado a un impacto de 30% del PIB, esto está representado en $222 billones en refinanciaciones y $82 billones en nuevos créditos.
Todo esto se ha hecho con recursos de la banca, pero adicionalmente hemos desembolsado, con recursos nuestros apoyados en garantías del Gobierno, más de $5,3 billones a sectores con grandes necesidades como los independientes, microempresas, Pymes y gran empresa.

¿Esos $222 billones en refinanciaciones qué incluyen?

En las refinanciaciones se encuentran los que pidieron periodos de gracia, los que solicitaron modificación en plazos, beneficios de transacciones gratuitas, las reducciones en tasas de interés para compras en comercios como supermercados y farmacias. Esto ha sido todo con dinero de la banca, pero no podemos dejar de resaltar el apoyo que nos ha dado el Gobierno con las circulares 7 y 14 que permitieron no tener que provisionar esos créditos refinanciados y poder mantener inalterada la calificación de los deudores, eso fue un gran apoyo para nosotros dar esas ayudas.
Para ponerlos en contexto, ningún país en América Latina se ha acercado en refinanciaciones y crédito nuevos, en los últimos tres meses, al monto que nosotros hemos hecho, ni siquiera Chile o Brasil que tienen sistemas bancarios tan avanzados como el nuestro han llegado a un porcentaje similar del PIB.

¿Cuándo usted dice que todo se ha hecho con dinero de la banca, se refiere al dinero de todos los colombianos?

Es el dinero del ahorro de todos los colombianos, a algunas personas se les olvida que lo que nosotros tenemos disponible para colocar y lo que está en nuestra cartera, casi el 90% es dinero del público, es lo que las personas tienen ahorrado, lo que guardan en sus CDT, lo que tienen en la cuenta corriente y solo el 10% corresponde a los cientos de miles de accionistas que poseen acciones en entidades financieras, ya sea en la Bolsa de Colombia o en el caso de un banco canadiense en la Bolsa de Toronto, o en el caso de un banco español, en la Bolsa de Madrid.
Los inversionistas y los accionistas mayoritarios y todo eso sumado no llega sino a un poco más del 10% y el resto es dinero del público, por esta razón es que debemos manejar una política prudencial de riesgo cuando otorgamos un préstamo porque manejamos la plata del ahorro del público y tenemos que responder por ese ahorro y debemos mantener siempre el mayor nivel de confianza.
Tan es así que se ha logrado esa confianza que no ha habido retiros masivos de los bancos, por el contrario ha habido un incremento de los depósitos. O sea que la confianza en el sistema se mantiene intacto.

Quienes más se han quejado por la falta de acceso al crédito han sido las Mipymes, ¿qué respuesta hay para ellos?

Tenemos un problema de asimetría de la información porque quién ha recibido su crédito y está satisfecho no sale a una emisora o no pone quejas en redes o no contacta a su congresista conocido. La queja la pone quien, por diversas circunstancias, entre otras porque muchas veces no cumple requisitos mínimos o porque llevaba más de 60 días en mora antes del comienzo de estas medidas, pues no ha podido ser objeto de crédito.
Pero respondemos con los siguientes números, 1.143.000 microempresas fueron objeto de refinanciación por más de $6 billones; en cuanto a nuevos créditos 115.000 microempresas han tenido acceso a $666.000 millones y en cuanto a los préstamos que tienen garantía del Estado hemos visto que 8700 microempresas han recibido desembolsos por encima de $215.000 millones y 3.820 Pymes han recibido $2,7 billones.
La plata sí ha llegado y creo que ha llegado hasta donde las normas prudenciales de riesgo nos han permitido y esto no ha acabado, no hemos llegado a la mitad del camino, estas son cifras al 21 de julio, imagínese lo que se puede hacer durante los próximos meses.

¿A los colombianos, cómo los han cobijado las ayudas?

La banca ha permitido refinanciaciones a 9,5 millones de personas en créditos de consumo, ya sea tarjetas u otro tipo de productos, por un monto de $80 billones, estamos hablando del 50% del total de la cartera de consumo.
En vivienda, más de 640.000 personas recibieron alivios por $48 billones, eso es el 62% de la cartera vivienda, estas cifras contundentes no son nuestras son de la Superintendencia Financiera. Esto es muy superior lo que vemos en otros países de América Latina, el esfuerzo de la banca ha sido gigantesco y ha hecho la diferencia para que los hogares tuvieron un menor impacto.
La banca respondió no solo con rapidez sino con cifras significativas a un costo inmenso, porque hicimos las refinanciaciones sin saber exactamente cuál será la capacidad de pago de estas obligaciones y con este tema habrá que lidiar más adelante e implica revisar que provisiones tendremos que hacer y posiblemente signifique pérdidas cuantiosas al final de año, pero sobre todo al principio del 2021.

¿Hay temores de que muchos colombianos y empresas no puedan pagar sus deudas por la misma crisis?

Hay un riesgo de que un porcentaje de estas personas naturales y jurídicas no puedan honrar sus obligaciones. Vamos a trabajar con la última circular 22 de la Superfinanciera que nos indica que hay que segmentar la cartera en tres tipos de clientes: los que no han tenido afectación, los que han tenido afectación parcial y los muy afectados.
Frente a eso tenemos que buscar unos planes de refinanciación que se acomoden al perfil de la realidad de cada cliente, eso significará un trabajo dispendioso, intenso durante los próximos meses para ver cómo refinanciar esas obligaciones y al mismo tiempo provisionar la cartera sobre la cual tenemos expectativa de no pago.
Afortunadamente la pandemia nos cogió en nuestro mejor momento en términos de solvencia, balance, liquidez, provisiones, son indicadores muy positivos y eso hace la diferencia porque Colombia sí tiene dificultades económicas, pero casi que podemos asegurar que no enfrentará una crisis financiera porque el sistema se preparó en los últimos 20 años, además se han tomado medidas normativas desde el Gobierno para lograr que la banca tuviera la resiliencia necesaria para afrontar eventualidad como las actuales.

¿Cuáles son las expectativas que tienen para este segundo semestre del año?

La economía va a empezar a tener una recuperación importante, obviamente no será lo suficiente para compensar el impacto sufrido en el segundo trimestre y eso significará que en su conjunto la economía tendrá un decrecimiento negativo que calculamos del 5,6%. Pero esperamos poder tener un rebote y tener crecimientos del 3,8% para el 2021. Hay unos impactos sobre los cuales hay que trabajar en los próximos años que son los impactos en el empleo, en el tejido empresarial, en la formalización y en la capacidad económica de los hogares.