La detención de Nicolth Hernández, reconocida luchadora colombiana de 24 años, ha generado conmoción entre sus familiares y la comunidad migrante en Estados Unidos esto tras las fuertes redadas migratorias por parte del grupo ICE.
El pasado 11 de febrero, agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) interceptaron a la joven en circunstancias que, según sus allegados, “no tienen justificación alguna”.
En un audio revelado por Telemundo quedó registrado el momento exacto de la detención, cuando Nicolth preguntó a los oficiales: “¿Hay alguna razón por la que me detuvieron?”, a lo que uno de ellos respondió: “Vas a venir con nosotros”.
El esposo de la deportista, que se encontraba en llamada con ella, alcanzó a grabar la conversación y relató que la situación fue tan inesperada que apenas pudo reaccionar.
Su esposo, quien ha liderado la difusión del caso, explicó que Nicolth trabaja como técnica quirúrgica en un centro de salud y es muy apreciada por su comunidad.
En una campaña de recaudación en GoFundMe, destacó que ella siempre ha estado comprometida con ayudar a los demás, dentro y fuera del quirófano, y que ahora necesitan apoyo para cubrir los gastos legales que permitan enfrentar el proceso.
El caso de Nicolth se suma a otros de colombianos detenidos por ICE en las últimas semanas, lo que ha incrementado la presión sobre el Gobierno Nacional para que gestione vuelos humanitarios y brinde acompañamiento a las familias afectadas.
En su testimonio, el esposo de la luchadora relató que las oportunidades de comunicación con ella han sido escasas y que la última llamada estuvo marcada por el dolor y la incertidumbre.
“Yo le dije te amo y ella también, el dolor y la emoción eran muy evidentes”, expresó, recordando que en pocas semanas tenían planeada la celebración de su boda con familiares y amigos, un sueño que ahora se ve truncado por la detención.
Asimismo, su pareja indicó que Nicolth Hernández permanece recluida en un centro de detención en Estados Unidos, a la espera de una audiencia judicial que defina su situación.
“Siento que es un caso injusto y me duele, no se lo merece (...) a pesar de haber ingresado al país legalmente, tener un permiso de trabajo válido y un caso de asilo pendiente. Actualmente se encuentra recluida en un centro de detención, y las circunstancias de su detención han sido increíblemente angustiosas para nuestra familia y todos los que la conocen”, aseveró.
Por lo pronto, tanto su familia como su pareja insisten en que se trata de un proceso injusto y piden que se respeten sus derechos mientras se resuelve su caso.