Luego de cruzar el Río de La Plata o atravesar la frontera terrestre en un viaje de varias horas, una multitud de fanáticos de Uruguay invade este domingo Argentina para ver a su selección disputar la final del Mundial Sub-20 ante Italia.
Con gorros, banderas y bufandas, miles esperan horas antes del duelo ante Italia deleitándose con cortes de carne en los alrededores del Diego Armando Maradona de La Plata, la sede del partido decisivo.
“Esta vez está todo el pueblo detrás de los gurises (niños) uruguayos”, dijo a la AFP Dilton Raimondo, un campesino (57 años) de Colonia, un departamento cercano a la frontera con Argentina.
Vestido de pies a cabeza con los colores de la selección, Raimondo viajó por siete horas en autobús para ver a los futbolistas que dirige el DT Marcelo Broli, los nuevos consentidos de Uruguay.
Garra
En las calles cercanas al estadio la fiesta es charrúa. Antes de entrar al escenario Antonio Prendez se toma un mate, la infusión de yerbas típica tanto en Uruguay como en su vecina Argentina, para descansar del viaje de 12 horas.
“Verdaderamente vino la gente de Uruguay masivamente e indudablemente viven muchos uruguayos en Argentina, entonces sí, somos locales”, dice.
Jubilado con 68 años, Prendez confiesa su cariño por el goleador Anderson Duarte, Fabricio Díaz, Sebastián Boselli y el resto del plantel. “Tienen algo muy importante, quieren salir adelante, quieren representar al país de la mejor manera y tienen actitud”, dice.
Sin ser el equipo más vistoso, Uruguay es uno de los dos mejores planteles del Mundial a punta de corazón y ‘garra charrúa’. Ni siquiera las lesiones han detenido sus ansias por conseguir la medalla dorada.
“Increíble”
En Montevideo preparan un gran recibimiento sin importar el resultado del domingo para este equipo, que devolvió la ilusión a una pequeña nación de 3,5 millones de habitantes.
Pocos hinchas de Corea del Sur e Israel, que jugaron en la previa el partido por el tercer puesto, se mezclan entre la masa celeste. Los italianos son imperceptibles.
La mayoría del estadio gritará con el acento de los orientales. En total tiene una capacidad para 53.000 espectadores, es decir el equivalente al 1,5 % de la población de Uruguay.
En La Plata las entradas para el juego son un tesoro y los revendedores están pidiendo hasta 250 dólares, según dijeron hinchas uruguayos a la AFP.
Mariana Colombo, una instructora de un gimnasio de 40 años, su hermano y sus tres sobrinos son de los afortunados que tienen un lugar para ver un partido histórico.
“Nos vinimos todos los que pudimos a apoyar a nuestro país, la verdad que es la primera vez que sentimos esto así, como si estuviéramos en nuestra casa, es increíble”, dice.
Israel venció 3-1 a Corea del Sur este domingo, en el partido de antesala a la final entre Uruguay e Italia, y se quedó con el tercer puesto del Mundial Sub-20 de Argentina-2023.
El entrenador Ofor Haim dio descanso a sus figuras para este duelo, exhaustas tras la semifinal perdida ante Uruguay.
*Con información de la AFP.