La FIFA confirmó un cambio que marcará un antes y un después en la experiencia televisiva del Mundial 2026. Por primera vez, las cadenas de televisión tendrán autorización para emitir publicidad durante los partidos, aprovechando las pausas de hidratación que se realizan en cada tiempo.
Según reveló el medio estadounidense The Athletic, las transmisiones podrán interrumpirse brevemente para mostrar anuncios en esos intervalos, que suelen producirse entre los 25 y 30 minutos de cada mitad cuando las condiciones climáticas lo requieren.
Estas pausas, implementadas en los últimos años por motivos de salud y altas temperaturas, tendrán una duración aproximada de tres minutos, lo que abre una ventana inédita para la explotación comercial del evento deportivo más visto del planeta.
El nuevo esquema fue discutido en reuniones entre dirigentes de la FIFA y ejecutivos de televisión, quienes coordinaron la manera de integrar estos espacios publicitarios sin alterar la duración oficial de los partidos.
Así funcionarán las pausas publicitarias
De esta forma, los anuncios durante las pausas de hidratación se sumarán a los espacios tradicionales ya existentes: la previa, el entretiempo y el postpartido. La medida busca ampliar las oportunidades comerciales y adaptar el fútbol a formatos televisivos más cercanos a deportes como el básquet o el fútbol americano, donde las interrupciones forman parte del modelo de negocio.
En los últimos años, las pausas de hidratación comenzaron a aparecer con mayor frecuencia en distintas competencias internacionales, como el Mundial de Clubes, la Copa Libertadores y torneos disputados en climas de altas temperaturas. Sin embargo, el Mundial 2026 podría convertirse en el primer torneo de selecciones donde esta práctica se utilice de manera sistemática con fines comerciales.
El antecedente más cercano se remonta al Mundial femenino de 1995 en Suecia, cuando la FIFA intentó introducir publicidad durante el juego, aunque la iniciativa no prosperó.
El contexto actual es distinto. El torneo de 2026 se disputará en pleno verano norteamericano, con temperaturas elevadas en varias sedes, lo que obligará a implementar pausas de hidratación de manera regular. Esa necesidad sanitaria se convierte ahora en una oportunidad para la televisión, que podrá capitalizar cada interrupción con anuncios dirigidos a una audiencia global.
Por el momento, la FIFA no ha detallado qué tipo de formato publicitario se utilizará ni cómo se integrará con la señal internacional, un aspecto que deberá definirse junto a las cadenas que poseen los derechos en cada país. Lo cierto es que el Mundial 2026 marcará un paso más en la transformación del fútbol hacia un espectáculo cada vez más adaptado al negocio televisivo.