La FIFA emitió un comunicado oficial tras la reunión de su Consejo en Rabat que despeja dos de las mayores incógnitas que rodeaban al organismo en las últimas semanas: el futuro de Gianni Infantino en la presidencia, y la sede de la final del Mundial 2030.
El encuentro se llevó a cabo en la sede de la organización para África, en el complejo Mohammed VI de Salé, en las afueras de la capital marroquí. El resultado fue un respaldo explícito al presidente suizo y un desmentido a los rumores que vinculaban a Marruecos con una promesa de sede para la gran final del torneo.
Infantino conserva el cargo
Los miembros del Consejo de Dirección de la FIFA reafirmaron su “pleno apoyo” a Infantino, a quien reconocieron como “el único responsable elegido por las 211 asociaciones miembro”. Con esa declaración, el organismo cerró el debate sobre una posible destitución que había cobrado fuerza en los días previos.
La crisis se originó el 28 de julio, cuando la prensa reveló la existencia de FIFA Forward Enterprise (FFE), una sociedad externa impulsada por Infantino para gestionar las actividades comerciales del organismo y torneos como el Mundial con participación de inversores privados.
El proyecto fue presentado por sorpresa y desató una reacción en cadena: la UEFA y otras confederaciones expresaron su oposición, y la propuesta terminó siendo retirada antes de que se celebrara la reunión de Rabat.
La FIFA reconoció en su comunicado que “se han cometido errores tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación”, y añadió que “se han presentado disculpas por estos errores, junto con el compromiso de velar porque no vuelvan a producirse”.
El organismo también aclaró que la iniciativa “habría estado sujeta a la aprobación de las asociaciones miembro de la FIFA y del Consejo”, pero fue contundente al señalar que “ya no está sobre la mesa”.
El otro frente que debía cerrar la FIFA era el de la sede de la final del Mundial 2030. The Times había reportado que Infantino habría prometido al gobierno marroquí que albergaría ese partido cumbre a cambio de su apoyo en las elecciones del organismo previstas para 2027. El comunicado oficial desmintió esa versión sin ambigüedades: la sede de la final no ha sido prometida a ningún país anfitrión.
El viaje de Infantino a Marruecos en medio de las críticas había alimentado esa especulación. La presencia del presidente de la FIFA en territorio marroquí justo cuando arreciaban los cuestionamientos fue leída por varios medios internacionales como una señal de que buscaba refugio político en uno de sus aliados más cercanos en el continente africano.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.