Tras el clásico disputado por América de Cali y Deportivo Cali en el estadio Palmaseca este sábado 25 de abril, se conoció un video que evidenció los momentos de tensión entre supuestos hinchas del conjunto verdiblanco y la delegación del equipo escarlata.

En las imágenes se observa cómo un grupo de personas increpa al técnico David González, al parecer, luego de atacar el bus en el que se movilizaba el equipo.

Ante lo sucedido, el equipo publicó un comunicado en el que rechazó los hechos de violencia y denunció que el vehículo fue objeto de ataques reiterados por parte de presuntos hinchas del equipo rival.

“América de Cali rechaza de manera categórica y enérgica los hechos de violencia de los que fue víctima nuestra delegación a la salida del escenario deportivo, tras el compromiso disputado recientemente”, manifestó el club.

Asimismo, el equipo explicó al detalle cómo ocurrieron los hechos. “El bus en el que se desplazaba el equipo fue objeto de ataques reiterados y deliberados por parte de individuos identificados como hinchas del equipo rival”.

Agregó: “El primero de estos ataques ocasionó un daño significativo en el vehículo y dejó como saldo varias personas con heridas leves, en un hecho que, por su naturaleza, pudo haber tenido consecuencias de mayor gravedad”.

De igual manera, la institución ‘escarlata’ expresó que estas agresiones no fueron aisladas, sino que se extendieron durante un tramo considerable del recorrido. “Configurando un escenario sostenido de hostigamiento que puso en riesgo la integridad física de jugadores, cuerpo técnico y personal logístico que se encontraban a bordo”.

Además, el club reprochó este tipo de conductas, indicó que esto no solo atenta contra la seguridad de los jugadores e integrantes de los cuerpos técnicos, sino que afecta gravemente la esencia de vivir el fútbol en paz. “Lo ocurrido no puede normalizarse ni relativizarse”.

“Como institución, hacemos un llamado firme a las autoridades competentes, organismos de seguridad y entes organizadores para que se realice un seguimiento exhaustivo a estos hechos y se adopten medidas contundentes que garanticen condiciones reales de seguridad antes, durante y después de cada evento deportivo”.

Por último, el club indicó que han comenzado con las diligencias pertinentes para la investigación de los hechos y se determinen las responsabilidades individuales y colectivas. “Esto con el objetivo de que se impongan las sanciones a que haya lugar, así como la reparación de los daños ocasionados.”

“El respeto por la vida, la integridad y el juego limpio debe estar por encima de cualquier rivalidad”, concluyó el club en su comunicado a la opinión pública y medios de comunicación.