El Bayern Múnich no digirió en silencio su eliminación de la Champions League. Tras caer 6-5 en el global ante PSG en semifinales, el CEO del club bávaro y su entrenador levantaron la voz contra el arbitraje del portugués João Pinheiro, señalado por varias decisiones que, según el conjunto alemán, favorecieron al equipo parisino.

Las palabras del CEO: 15 partidos de Champions y una semifinal

Jan-Christian Dreesen, máximo ejecutivo del Bayern Múnich, fue el primero en hablar. En declaraciones al periodista Kerry Hau de SkySport Alemania, el directivo cuestionó directamente la designación del árbitro: “Es al menos sorprendente que un árbitro con solo 15 partidos de Champions League pueda dirigir un juego así. Y eso quizás también explique más de una decisión arbitral”.

La experiencia de Pinheiro en el máximo torneo europeo de clubes quedó así en el centro del debate. Para Dreesen, la cifra no justificaba que el portugués estuviera al frente de una semifinal de la magnitud del duelo entre bávaros y parisinos.

Kompany DT de los ‘bávaros’: “Una mano que inclinaba la balanza”

Vincent Kompany, entrenador del Bayern, fue más gráfico en su descripción. Sin restarle méritos al PSG, el técnico belga apuntó a una percepción de parcialidad en las decisiones del central: “Al menos si pierdes y si es por tu propio error… pero sentí que había una mano que siempre inclinaba la balanza hacia el lado equivocado para nosotros. No le quita nada a la calidad del PSG”, declaró Kompany a CBS Sports.

Entre las jugadas más cuestionadas figuran presuntas manos cometidas por jugadores del PSG dentro del área, incluido un supuesto penalti que Pinheiro decidió no cobrar a favor de los alemanes.

Luis Díaz, al borde de la bronca con el árbitro

El colombiano Luis Díaz también protagonizó un momento de tensión con Pinheiro durante el segundo tiempo. El atacante guajiro reclamó cara a cara al árbitro por una presunta falta no pitada al Bayern Múnich en el borde del área. El reclamo le costó una tarjeta amarilla.

La reacción del cafetero, que milita en el cuadro alemán, resultó llamativa: su molestia no fue contra una decisión que perjudicara a su equipo, sino contra una que, a su juicio, benefició al rival, lo que reforzó la narrativa de un arbitraje percibido como perjudicial para el Bayern.

Más allá de las polémicas, el PSG avanzó a la final de la Champions League, donde enfrentará al Arsenal. El partido se disputará el 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest, con el equipo de Luis Enrique buscando el bicampeonato consecutivo del torneo.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.