¿Se atreverá la Academia Sueca a hacer un pronunciamiento político cuando anuncie el jueves el Nobel de Literatura? De hacerlo, podría premiar a un escritor que defiende la libertad de expresión, señalan expertos.

Entre los citados como posibles galardonados figuran la autora y crítica del Kremlin Liudmila Ulitskaya, conocida por sus novelas épicas a menudo centradas en relaciones personales, y el británico Salman Rushdie, quien sobrevivió a un apuñalamiento el año pasado después de vivir oculto durante años por una sentencia de muerte dictada por Irán por su novela “Los versos satánicos”, de 1988.

Pero la Academia Sueca también podría premiar a un escritor menos conocido, como la china Can Xue, una autora de ficción vanguardista.

El comité del Nobel de Literatura, anunciará este jueves al ganador del Premio Nobel de Literatura.

Premiar a Ulitskaya, quien vive autoexiliada en Alemania, sería una forma de indicar que “la literatura se mantiene libre frente a la política”, comentó Lisa Irenius, editora cultural del diario sueco Svenska Dagbladet.

¿El turno de Rushdie?

Wiman cree que la estadounidense-caribeña Jamaica Kincaid, cuyas novelas se basan en la vida y experiencias de su familia con el colonialismo y las cuestiones raciales, tiene opciones este año.

Pero lo que realmente le encantaría es que gane Rushdie.

“Es tiempo de que él gane, y si lo hace, me quito el sombrero ante la Academia” por defender la libertad de expresión que Rushdie encarna, señaló Wiman.

La Academia ha sido criticada por el predominio de autores occidentales, blancos y masculinos entre sus galardonados.

Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982. | Foto: Colprensa

Sacudida por el escándalo #MeToo en 2018, seguido de la polémica elección del austriaco Peter Handke para el Nobel de 2019, ha buscado cambiar su imagen.

El año pasado concedió el prestigioso galardón al ícono feminista francés Annie Ernaux.

El año anterior premió al novelista británico de origen tanzano Abdulrazak Gurnah por su obra que explora los tormentos del exilio, el colonialismo y el racismo.

“En los últimos años, hay más conciencia de que no puedes quedarte con una perspectiva eurocentrista, debe haber más igualdad y el premio tiene que reflejar su época”, afirmó la profesora de literatura de la Universidad de Estocolmo, Carin Franzen.

La academia “ha cambiado”, aseguró Wiman.

“Impensable”

Varios miembros de la academia, conformada por autores, historiadores, filósofos y lingüistas, han participado en debates políticos y sociales, organizando seminarios sobre libertad de expresión e igualdad, y publicando artículos de opinión en la prensa sueca.

Eso contrasta fuertemente con la academia previa, que era más cerrada.

“Eso era impensable hace cinco años”, señaló Wiman.

Un ejemplo es la poeta de origen iraní Jila Mossaed, quien se unió a la academia en 2018.

Mossaed suele expresar su oposición al régimen iraní y ha exaltado abiertamente las cualidades literarias del poeta sirio Adonis, señalado por más de una década como aspirante al Nobel.

Premio Nobel de Literatura 2023 se entregará el próximo jueves. | Foto: Getty Images

“Aún es muy difícil adivinar” a quién está considerando para el Nobel la academia, enfatizó Lina Kalmteg, crítica literaria de la radio pública sueca SR.

La lista de nominaciones y las deliberaciones del jurado permanecen sellados por 50 años.

Otros citados frecuentemente en la especulación son el autor rumano Mircea Cartarescu, los húngaros Peter Nadas y Laszlo Krasznahorkai, el albano Ismail Kadare, el keniano Ngugi wa Thiong’o y la canadiense Margaret Atwood.

Para honrar su promesa de más diversidad, la academia ahora consulta a expertos externos para entender mejor el alcance de obras procedentes de lugares lejanos.

“Dada la promesa de la academia de mirar a otras regiones geográficas, me temo que terminaremos sin el conocimiento necesario para adivinar al ganador, incluso si tienes un doctorado en literatura”, admitió Victor Malm, editor de cultura del diario popular Expressen.

*Con información de AFP.