En la noche del miércoles 8 de abril se presentó una robusta protesta de taxistas en la terminal aérea El Dorado en Bogotá, generando caos vial en la zona y que finalmente terminó en disturbios donde tuvo que intervenir la Fuerza Pública para dispersar la concentración.

La tensión escaló cuando los manifestantes bloquearon los accesos al primer piso del aeropuerto internacional, por lo que los viajeros no podían acceder al transporte público.

Siendo así, fue necesaria la intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo), pero al no llegar a un acuerdo, se tuvo que usar la fuerza, por lo que se presentaron explosiones con bombas aturdidoras.

Según se pudo establecer, el principal detonante de la movilización fue el rechazo de los conductores a la reciente divulgación de un informe del Gaula de la Policía, donde se señaló que, basado en un tamizaje a 500 conductores, el 60% presentaba algún tipo de anotación judicial.

Esto no cayó bien dentro del gremio de ‘amarillitos’, quienes aseguraron que se trata de una estigmatización injusta, argumentando que una anotación no equivale a una condena penal y que los datos publicados por la Secretaría de Seguridad tras recientes hechos delictivos dañan la reputación de todo el gremio.

Esto sumado, según ellos, a una decisión de la empresa para la que trabaja de incorporar carros de servicio público de color blanco, para competir con el servicio del taxi tradicional, por lo que se han visto disminuidos sus ingresos.

Enfrentamientos entre policía y taxistas en el aeropuerto El Dorado en Bogotá. | Foto: @pasaenbogota

“Iniciamos un cese de actividades pacífico porque no se llegó a ningún acuerdo con la empresa tras tres meses de diálogo y un acta de acuerdo que se incumplió. Queremos que nos mejoren la calidad de vida. Llevamos un mes y medio trabajando a pérdidas: turnos de diez horas para lograr solo dos servicios, porque solo le dan prioridad a las camionetas blancas que no pagan los mismos impuestos que nosotros”, explicó una de las integrantes del gremio en diálogo con La FM.

De esta manera, la protesta causó un fuerte impacto en la movilidad del occidente de la ciudad, especialmente sobre la calle 26. La Secretaría de Movilidad reportó bloqueos a la altura del monumento Reyes Católicos, mientras que TransMilenio se vio obligado a suspender rutas alimentadoras y servicios duales, afectando a más de 12,000 usuarios.

Queremos que la Alcaldía, la Superintendencia de Transporte y demás autoridades nos escuchen e investiguen todas estas cosas que denunciamos para que medien y nos ayuden a que tengamos un acceso justo y digno al trabajo en condiciones humanas e igualitarias”, pidieron los manifestantes.