La actividad geológica en la región costera del continente sudamericano mantiene bajo monitoreo preventivo las agencias oficiales de vigilancia sísmica. Un reciente movimiento de placas en el fondo marino encendió las alertas de los sismógrafos debido a su ubicación geográfica, sumándose a los eventos telúricos reportados globalmente en las últimas horas.

Detalles técnicos del boletín oficial

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) emitió el Boletín Actualizado 1 detallando que el evento sísmico se registró el jueves 18 de junio de 2026 a las 19:07 hora local. El reporte instrumental estableció que el fenómeno alcanzó una magnitud de 4.3 en la escala de Richter, teniendo como epicentro las aguas abiertas del Océano Pacífico.

De acuerdo con el mapa de localización satelital incluido en la pieza gráfica oficial, el temblor se ubicó específicamente en la latitud 3.25 y longitud -82.43. La profundidad del sismo fue catalogada como superficial, lo que técnicamente implica que se originó a una distancia menor a los 30 kilómetros de la corteza marina.

Los sistemas de georreferenciación situaron el punto de origen a 378 kilómetros de Galera, Ecuador.

Las autoridades ambientales y los organismos de socorro locales hicieron un llamado a la comunidad costera bajo la premisa de “¿Sintió este sismo? repórtelo”. El objetivo de este canal de comunicación es recolectar datos de percepción ciudadana para evaluar si las ondas sísmicas alcanzaron a percibirse de forma leve en los litorales más cercanos.

Este movimiento en el Pacífico colombiano coincidió con un periodo de alta liberación de energía en el cinturón de fuego del planeta. El monitor global de terremotos reportó un fuerte sismo de magnitud 5.3 en la región de las Islas Izu, Japón, ocurrido en la madrugada del viernes 19 de junio de 2026 a las 04:17 hora local (GMT +9).

Dicho movimiento tuvo una profundidad estimada de 10 kilómetros y liberó una energía equivalente a 1.344 toneladas de TNT, aunque debido a su lejanía continental se sintió de forma muy débil en Tokio.

A nivel nacional, el sismo superficial del jueves se sumó al fuerte temblor de 5.1 grados que sacudió el oriente de Colombia el pasado miércoles 17 de junio.

Ese movimiento terrestre tuvo su epicentro en el departamento de Santander, despertando a gran parte del país debido a la intensidad de su vibración, aunque por fortuna las inspecciones de Gestión del Riesgo confirmaron que no dejó ningún daño material ni personas lesionadas hasta el cierre de esta noticia.