En medio del dolor y el luto que viven decenas de familias por el fallecimiento de casi 70 integrantes de la Fuerza Pública tras el accidente aéreo de un avión Hércules ocurrido en Puerto Leguízamo (Putumayo), hay una historia de supervivencia y milagro en la que un canino es el protagonista.
Se trata del perro del soldado Omar Salazar Páez, por el que el uniformado se vio en la obligación de descender del avión para cumplir con una condición de su mascota.
Según relató Darly Ortiz, pareja sentimental de Omar, a Noticias Caracol, el militar tenía previsto viajar junto a otros uniformados en la aeronave de matrícula C-130, conocida por su uso en misiones de transporte aéreo dentro de las operaciones de la Fuerza Pública.
Antes del despegue, el soldado llevaba consigo a Odín, un perro que le había sido regalado por su pareja, el cual iba a bordo con él, como parte del equipaje que transportaba durante el traslado.
Sin embargo, durante las verificaciones previas al vuelo surgió un inconveniente relacionado con el peso del animal, ya que la mascota no había sido pesada previamente.
Ante esa situación, y teniendo en cuenta que los pilotos deben garantizar que el avión se encuentre dentro de los límites permitidos para operar, un superior le solicitó al uniformado que descendiera del avión junto con su mascota.
La recomendación fue que abordara un vuelo posterior una vez se resolviera el procedimiento correspondiente con el animal. Por ende, Omar se quedó en el aeropuerto mientras la aeronave despegaba con el resto de los pasajeros.
Minutos después ocurrió la tragedia que dejó cerca de 70 integrantes de la Fuerza Pública fallecidos tras el accidente del avión Hércules.
Según comentó Darly, aunque el militar ha intentado transmitir tranquilidad a su familia, se le logra ver afectado por el duro impacto emocional de perder a sus conocidos.
“Por una parte, él me dice ‘mami tranquila, yo estoy bien, no se preocupe’. Pero, por otro lado, se le nota en su rostro la tristeza de haber perdido la mayoría de sus amigos, sus compañeros de trabajo”, contó la mujer.
Mientras enfrenta ese momento, Darly también sigue de cerca el estado de salud de su hermano, el soldado Fidel Ortiz Farfán, quien permanece hospitalizado en el Hospital Militar Central de Bogotá luego de resultar herido en el accidente.
Para la madre de ambos hermanos, pese a la gravedad de la situación, el hecho de que su hijo haya sobrevivido representa un motivo para agradecer en medio de la tragedia.