Siguen saliendo a la luz detalles del crimen de Karely Merlano, una instrumentadora quirúrgica de 48 años que trabajaba como cuidadora del Icbf, cuando fue atacada por cuatro menores, que terminaron acabando con su vida.
Los hechos ocurridos en Barrancabermeja han causado conmoción luego de que se conociera que Merlano fue asesinada por no permitir el abuso masivo de los cuatro menores a otra adolescente.
Según el testimonio de una menor de 15 años, los atacantes que se encontraban en el hogar de paso intentaron abusar de la menor, pero Karely lo impidió, lo que habría desatado la furia de los atacantes, quienes la golpearon entre todos, la amarraron de pies y manos y finalmente la asfixiaron con un cordón.
Entre los detalles que se han conocido, está que en el lugar de paso se encontraban jóvenes que ya tenían antecedentes penales por hurto y homicidio.
Por su parte, Alejandro Cabarcas, esposo de la víctima, denunció que Karely ya había sido amenazada e incluso, según él, sufrió un intento de envenenamiento. Por esa razón, Karely habría tenido pensado presentar su renuncia el 15 de abril, apenas ocho días después de la fecha en que terminó siendo asesinada.
Sin embargo, pese a estas alertas, continuó siendo enviada al hogar, sin establecer ninguna acción para garantizar su seguridad.
“Laboraba como formadora en hogares de paso. El caso que manejaba era de menores con conductas delictivas, y ya había presentado situaciones de inseguridad. Insistieron en seguirla mandando a ese mismo hogar; no tenían la consideración de ubicarla. Ya se había presentado una situación donde la habían intoxicado, había agresiones, tenía reportes, la siguieron mandando para esa casa. Son cuatro jóvenes que tuvieron que haberla asesinado”, aseguró Alejandro Cabarcas, pareja de Karely, a El Tiempo.
La víctima, además de psicóloga, tenía una formación como instrumentista quirúrgica y era reconocida por su trabajo social en la región.
Un aspecto relevante es que el crimen ocurrió pocos minutos después de que la cuidadora reportara a la Policía el intento de abuso. Tras las investigaciones de la Fiscalía Seccional Santander, los cuatro menores involucrados fueron capturados y judicializados por el delito de homicidio.
En el proceso judicial, tres de los adolescentes aceptaron los cargos, mientras que uno de ellos los negó. Por ahora, los menores fueron trasladados a un centro de reclusión en donde esperan que un juez de infancia y adolescencia defina su futuro judicial.