Un nuevo hecho de violencia relacionado con la presencia de grupos armados ilegales se registró en el oriente del departamento del Cauca. Disidentes del frente Dagoberto Ramos de las Farc secuestraron de manera temporal.

Y posteriormente, asaltaron a dos escoltas de la Unidad Nacional de Protección, UNP, cuando estos se desplazaban por la zona rural del municipio de Páez–Belalcázar, una región que en los últimos años ha sido escenario recurrente de acciones armadas por parte de los grupos guerrilleros.

De acuerdo con información confirmada por integrantes de la Policía, los dos funcionarios permanecieron retenidos durante varias horas por hombres fuertemente armados, quienes les impidieron continuar su recorrido. Tras ser dejados en libertad, las víctimas lograron llegar por sus propios medios hasta el casco urbano del municipio, donde denunciaron lo sucedido ante las autoridades competentes.

Las disidencias de las Farc aun tiene control en los municipios del oriente del Cauca. | Foto: AFP or licensors

Durante el asalto, los disidentes les hurtaron un arma de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros, de dotación oficial, luego de someterlos a un riguroso control y a la requisa tanto personal como del vehículo en el que se movilizaban. El hecho genera especial preocupación debido a que se trata de armamento institucional que ahora estaría en poder de un grupo armado ilegal.

Según el relato entregado por los escoltas a la Policía, al menos ocho sujetos armados los interceptaron en el sector conocido como Birmania, un punto estratégico de esta zona rural donde los disidentes habían instalado un retén ilegal.

Al llegar al lugar, los funcionarios quedaron en medio del control armado, lo que los obligó a detener la marcha y acatar las órdenes impartidas por los integrantes del grupo insurgente, ante el riesgo que representaba cualquier intento de huida.

“Las víctimas se movilizaban en una camioneta Toyota Hilux por este corredor rural cuando fueron obligadas a detenerse por integrantes del grupo armado ilegal. Durante el tiempo que permanecieron retenidas, los sujetos requisaron el automotor y posteriormente, les despojaron del arma de fuego que portaban como parte de su esquema de protección”, explicaron uniformados que laboran en esta zona del oriente caucano.

A los escoltas les hurtaron una pistola 9 milímetros, proveedores y otros elementos bélicos. | Foto: Semana

Una vez los disidentes culminaron el procedimiento ilegal, dejaron continuar su camino a los dos escoltas, quienes retomaron la marcha hasta llegar al casco urbano de Páez. Allí se dirigieron de inmediato a la estación de Policía, donde instauraron la denuncia correspondiente y recibieron acompañamiento por parte de las autoridades.

Las autoridades también confirmaron que los funcionarios afectados hacen parte del esquema de seguridad de uno de los líderes del Consejo Comunitario Mayor de la Capitanía Afrodescendiente, organización con presencia en este municipio. Al momento del secuestro temporal, los escoltas se dirigían a cumplir labores de protección, lo que evidencia el riesgo permanente al que están expuestos tanto los líderes sociales como quienes integran sus esquemas de seguridad.

Este hecho se suma a una serie de acciones armadas atribuidas a grupos disidentes en esta región del Cauca, donde persisten disputas territoriales y una fuerte presión sobre comunidades étnicas, líderes sociales y funcionarios del Estado.

Las autoridades adelantan las investigaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y reforzar las medidas de seguridad en los corredores rurales del municipio de Páez–Belalcázar, con el fin de evitar nuevos hechos que pongan en riesgo la vida e integridad de la población civil y de los funcionarios encargados de brindar protección.

Las víctimas llegaron hasta el casco urbano del municipio de Páez, Belalcázar, para así reportar lo sucedido ante las autoridades competentes. | Foto: Alcaldía de Páez-Belalcázar