A veinte días de la masacre registrada en el sector El Túnel, jurisdicción del municipio de Cajibío, la Unidad de Restitución de Tierras encabezó una jornada simbólica y espiritual en memoria de las víctimas de este hecho violento ocurrido el pasado 25 de abril en el departamento del Cauca, exactamente sobre la vía Panamericana, tramo Popayán-Cali.
La actividad contó con la presencia del director de dicha entidad, Giovanni Yule, autoridades ancestrales, líderes comunitarios, habitantes de la zona y representantes de distintas instituciones departamentales, quienes se reunieron para rendir homenaje a las personas fallecidas y acompañar a sus familias en medio del dolor que dejó esta tragedia.
Durante la jornada se desarrolló un ritual espiritual liderado por mayores y mayoras del territorio, además de una eucaristía oficiada por un sacerdote del municipio de Piendamó. El encuentro se realizó en el lugar donde ocurrieron los hechos en las primeras horas de la tarde de ese sábado 25 de abril, considerado por las comunidades como un espacio de memoria y reflexión frente a la violencia que continúa afectando al departamento.
“Abrazo a la Vida” fue el nombre dado a esta iniciativa con la que se buscó enviar un mensaje de fraternidad, solidaridad y reconciliación a las comunidades golpeadas por el conflicto armado. Según manifestó Giovanni Yule, el propósito principal fue brindar fortaleza espiritual y acompañamiento a los familiares de las víctimas, así como rechazar los actos violentos cometidos por grupos armados ilegales en esta región del país.
El funcionario señaló además que muchas de las personas asesinadas eran civiles inocentes que nada tenían que ver con el conflicto, situación que, aseguró, refleja la compleja realidad de violencia que atraviesa el Cauca. También reiteró el compromiso del Gobierno Nacional y de las instituciones del Estado para acompañar a las comunidades afectadas.
Posteriormente, la comisión institucional se desplazó hasta la vereda La Pedregosa, comunidad de donde provenían varias de las víctimas que se movilizaban en la chiva atacada el día de la masacre. Allí se adelantó un espacio de diálogo con los habitantes y seguimiento a los procesos de restitución de tierras que actualmente se desarrollan en ese territorio.
Desde la Unidad de Restitución de Tierras indicaron que continuarán realizando acompañamiento integral a las familias afectadas, mientras las comunidades insistieron en la necesidad de que cesen los hechos de violencia y se garantice la protección de la población civil en las zonas rurales del Cauca.