El reclutamiento infantil en Colombia dio un giro táctico a través de plataformas digitales mediante la difusión de música, contenidos sentimentales e iconografía visual. Un revelador informe de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) detalló cómo las estructuras armadas ilegales están utilizando TikTok y Facebook para atraer a niños, niñas y adolescentes.

Esta gramática emocional fue identificada tras examinar 146 publicaciones musicales de perfiles vinculados a disidencias de las Farc, el Eln y el Clan del Golfo. Según la investigación, el 69 % de las letras aborda sentimientos, vínculos afectivos y soledad, mientras que apenas un 25 % menciona explícitamente el uso de armas.

Un revelador informe de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) detalló cómo las estructuras armadas ilegales están utilizando TikTok y Facebook para atraer a niños, niñas y adolescentes.

El estudio concluye que “el amor, el miedo, el duelo, el abandono, el despecho, la amistad o la preocupación por la familia aparecen antes de cualquier invitación explícita”.

Asimismo, las bandas criminales en zonas urbanas como Barranquilla y Soledad han recurrido al uso de emojis de animales como leones y caimanes para marcar territorio e inculcar pertenencia en plataformas. Las autoridades ya registran homicidios de menores de edad tras publicar estos símbolos. Adicionalmente, el informe advierte que eliminar perfiles no basta, pues los grupos armados abren cuentas nuevas en cuestión de días.

A la alerta digital se suma la emergencia humanitaria provocada por el reciente terremoto del 10 de agosto de 2026, el cual destruyó o afectó más de 3.000 planteles educativos en 220 municipios del país. La destrucción de las aulas dejó a miles de niños sin el espacio protector de las clases presenciales.

El riesgo crítico se concentra en seis municipios clave: Cali, Andes, Santa Fe de Antioquia, Jardín, Chaparral y La Plata donde convergen la captación por internet, los antecedentes de violencia y los daños en infraestructura escolar. En estas localidades, exactamente 61.764 estudiantes menores de edad matriculados quedaron en una posición de extrema vulnerabilidad.

Frente a esta coyuntura, el director de la UIA, Giovanni Álvarez Santoyo, y su equipo enfatizaron que el Estado se encuentra rezagado frente a las dinámicas culturales del crimen. El documento oficial recalca que “el problema no es solamente que el Estado llegue tarde a determinados territorios; también puede estar llegando tarde a los cambios culturales y emocionales que ocurren dentro de ellos”.

Las instituciones públicas y organizaciones de derechos humanos coinciden en que la estrategia de prevención tradicional resulta insuficiente para contrarrestar el fenómeno. | Foto: ONU

Las instituciones públicas y organizaciones de derechos humanos coinciden en que la estrategia de prevención tradicional resulta insuficiente para contrarrestar el fenómeno. La UIA concluyó que las autoridades deben disputar directamente el terreno afectivo y digital para evitar que más jóvenes sean absorbidos por la guerra.