El presidente Abelardo De La Espriella continúa avanzando en el desmonte de la política de paz total del gobierno de Gustavo Petro, y con extradiciones y la firma de varias resoluciones, sigue poniendo fin a las mesas de negociación con varios grupos armados ilegales.
Esta vez, a través del decreto 391, expedido este miércoles 9 de septiembre, el Ejecutivo revocó la designación de los representantes estatales que participaban en la mesa de conversaciones con el Ejército de Liberación Nacional, ELN.
Asimismo, por medio del Decreto 390, también se retiró la designación de los negociadores que adelantaban acercamientos con el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, conocido como Clan del Golfo.
Además, De la Espriella dejó sin efecto la designación de los representantes que participaban en los diálogos con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
El Gobierno también anunció el cierre de una Zona de Ubicación Temporal, ZUT, ubicada en el Valle del Guamuez, en el departamento de Putumayo. Según el Decreto 389, este espacio dejará de funcionar a partir del próximo 30 de septiembre. Allí permanecían integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano.
Así va De la Espriella con el desmonte de la política de paz
Las recientes resoluciones se suman a otras determinaciones ejecutivas en las cuales se confirmó el fin de las conversaciones de paz con el frente Comuneros del Sur y otro con las estructuras criminales de Medellín y el Valle de Aburrá.
Comuneros del sur estaban al mando de Gabriel Yepes, conocido con el alias de ‘HH’ y cuya extradición estaba frenada por la paz total. Sin embargo, el jefe de Estado también firmó recientemente su extradición a los Estados Unidos.
En lo que respecta a las estructuras criminales de Medellín y el Valle de Aburrá, estas mesas de diálogos estuvieron marcadas por más polémicas que soluciones reales para la violencia en el departamento.
La primera se dio porque el entonces presidente Gustavo Petro sacó de las cárceles a los cabecillas de estas estructuras para que participaran en el evento público del ‘tarimazo’ realizado en la capital de Antioquia, lo que generó la indignación de las víctimas.
A esto se conoció el hecho de una parranda vallenata de estos mismos cabecillas en la cárcel de Itagüí, aprovechándose de las gabelas del gobierno anterior y sus beneficios de ser gestores de paz.
Cabe destacar que también se cerraron los diálogos con el Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), las conversaciones con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB).
A través de la firma de nueve resoluciones, el gobierno nacional desmontó los espacios de negociación, sumado a la anulación del reconocimiento de sus representantes. Sumado a las firmas de extradición de alias ‘Calarcá’ y alias ‘Araña’, alias ‘HH’ o la baja de alias ‘Bendito Menor’.
*Con información de Colprensa.