La comunidad católica de Popayán y diversos sectores de la sociedad caucana lamentan el fallecimiento de Juan Carlos Banguero, diácono electo de la Parroquia La Milagrosa, cuya vocación de servicio, compromiso con la Iglesia y calidad humana dejaron una profunda huella entre quienes compartieron con él en los ámbitos familiar, laboral y pastoral.
La noticia fue confirmada por la Arquidiócesis de Popayán a través de un comunicado oficial en el que expresó sus condolencias y acompañó espiritualmente a la familia del líder religioso. En el mensaje, la Iglesia elevó oraciones por el eterno descanso de su alma y manifestó su cercanía con su esposa, Adriana; sus hijos, Valeria y Juan Andrés; demás familiares, amigos y la comunidad parroquial que hoy enfrenta su partida.
“Elevamos nuestras oraciones por el eterno descanso de su alma y pedimos al Señor que conceda fortaleza, esperanza y consuelo a su esposa Adriana, sus hijos Valeria y Juan Andrés, familiares, amigos y a toda la comunidad parroquial en este momento de dolor”, señaló la Arquidiócesis, citando además el pasaje del Evangelio de San Juan: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá”.
Aunque la Arquidiócesis confirmó el fallecimiento, hasta el momento no se han dado a conocer públicamente las causas de su muerte.
Juan Carlos Banguero era ampliamente reconocido en Popayán por su permanente disposición al servicio de los demás y por el proceso de formación que adelantaba para ejercer el ministerio diaconal. Como diácono electo de la Parroquia La Milagrosa, había asumido un camino de preparación espiritual y pastoral orientado a fortalecer su compromiso con la evangelización, el acompañamiento a las comunidades y las obras de servicio propias del ministerio diaconal.
En la Iglesia Católica, el diaconado constituye el primer grado del sacramento del Orden y representa una vocación centrada en el servicio a la comunidad, la proclamación del Evangelio y el apoyo pastoral a las parroquias y a sus sacerdotes. Quienes son llamados a este ministerio desarrollan una intensa labor social, espiritual y comunitaria, especialmente en el acompañamiento a familias, enfermos y personas en condición de vulnerabilidad.
Tras conocerse la noticia, comenzaron a multiplicarse los mensajes de solidaridad provenientes de distintos sectores de la ciudad. Amigos, excompañeros de estudio, empresarios, feligreses y personas cercanas expresaron su pesar por la pérdida de un hombre al que describieron como íntegro, cercano y comprometido con los valores cristianos.
Entre las primeras voces en pronunciarse estuvo la familia Muñoz Bolaños, encabezada por el reconocido empresario Felipe Muñoz Bolaños, junto con la empresa Drogas La Salud, quienes enviaron un mensaje de condolencia a la esposa, hijos y demás familiares de Banguero.
En su pronunciamiento resaltaron su calidad humana y el legado que deja entre quienes compartieron con él. “Recordar a Juan Carlos es rememorar a un hombre íntegro, un amigo leal y un ser humano excepcional que irradiaba calidez y bondad en cada gesto. Su legado no solo se mide en lo material, sino en las huellas humanas que dejó en quienes compartieron momentos a su lado”, expresaron.
Las muestras de afecto también llegaron desde el círculo de amistades que cultivó durante su juventud. El veterano periodista Alexander Casas Prado, quien compartió con Banguero desde la época del Colegio Seminario de Popayán, evocó los años de amistad y destacó su espíritu solidario.
“Cómo no recordar los especiales momentos vividos en el Colegio Seminario con nuestro apreciado amigo Juan Carlos Banguero, un ser humano maravilloso, noble y siempre dispuesto a servir”, manifestó Casas Prado. También recordó que una de las pasiones que los unía era el fútbol, actividad que seguían compartiendo años después como padres de familia.
El fallecimiento de Juan Carlos Banguero causa numerosas expresiones de reconocimiento en redes sociales, donde feligreses, líderes comunitarios y ciudadanos han resaltado su sencillez, su cercanía con las personas y el testimonio de vida que dejó en los espacios donde desarrolló su labor pastoral y profesional.
Para la comunidad de la Parroquia La Milagrosa, su partida representa la pérdida de un servidor que había asumido con entusiasmo el compromiso de fortalecer la vida espiritual de la comunidad y de acompañar a quienes más necesitaban apoyo y orientación.
La Arquidiócesis de Popayán reiteró su acompañamiento a la familia y a la comunidad parroquial en este momento de duelo, invitando a los fieles a unirse en oración por el descanso eterno de Juan Carlos Banguero y por el consuelo de sus seres queridos.
Mientras continúan las manifestaciones de solidaridad, familiares, amigos y miembros de la Iglesia recuerdan a Juan Carlos Banguero como un hombre de profunda fe, vocación de servicio y valores cristianos, cuyo legado permanecerá en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo y compartir con este destacado líder religioso el camino de vida y el compromiso con la comunidad.