La jornada del sábado 31 de enero en Medellín quedará en el recuerdo tanto por el fútbol como por una inesperada manifestación política dentro del estadio Atanasio Girardot.
El encuentro amistoso entre el Inter Miami de la Major League Soccer (MLS) y Atlético Nacional, conocido como el Partido de la Historia, atrajo a miles de aficionados y a la atención internacional, principalmente por la presencia de Lionel Messi, considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
El partido fue vibrante desde el inicio, el Atlético Nacional se adelantó primero con un gol de Juan Manuel Rengifo, pero el Inter Miami igualó gracias a una conexión entre Messi y Luis Suárez que terminó en gol para el equipo visitante. Ya en tiempo de adición, un autogol de Elkin Rivero selló la victoria 2-1 para el conjunto estadounidense, cerrando una noche de alto nivel futbolístico.
Sin embargo, más allá de los goles y la presencia de estrellas, el ambiente en el estadio se tornó políticamente tenso por un breve coro que resonó entre algunos sectores del público: “Fuera Petro”, una frase crítica hacia el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Este gesto, captado en varios videos y publicaciones en redes sociales, desató un intenso debate en redes y plataformas digitales sobre la pertinencia de mezclar política con fútbol.
Los comentarios en redes reflejaron opiniones encontradas; algunos usuarios criticaron duramente a quienes entonaron el canto, calificándolo como una conducta inapropiada dentro de un evento deportivo y señalando que los estadios deberían ser espacios de entretenimiento, no de manifestaciones políticas: “No saben diferenciar el entretenimiento de la política. Qué fastidio”, “qué desperdicio de energía”, “mezclan política con fútbol”, entre otros.
Otros, por el contrario, defendieron la libre expresión de la protesta, sosteniendo que los eventos masivos son una oportunidad para visibilizar el descontento social o político: “Que el deseo y grito se escuche hasta Miami”, “excelente”, “espero que todo esto se vea en las elecciones”.
El encuentro fue celebrado como un espectáculo inolvidable para los amantes del fútbol, en especial por la presencia del campeón del mundo, Lionel Messi en suelo colombiano, que podría haber significado su última visita al país con el Inter Miami.
Mientras que la controversia surgida fuera del terreno de juego dio lugar a reflexiones sobre los límites entre el deporte, la protesta y la expresión ciudadana en escenarios masivos y en este caso, con alcance internacional.