Con una ceremonia de reconocimiento de tropas celebrada en la ciudad de Cali, el Ejército formalizó el relevo en el mando de una de sus brigadas con mayor proyección social en el país. El coronel Óscar Darío Sarmiento Aristizábal asumió el comando de la Brigada de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo No. 2, una unidad que, desde su puesto de mando en la capital del Valle del Cauca, despliega sus capacidades en 15 departamentos de cuatro regiones del territorio nacional: Suroccidente, Centro, Orinoquía y Amazonía.
La Brigada de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo No. 2 no es una unidad convencional de combate. Su razón de ser está en el trabajo con las comunidades, el fortalecimiento del tejido social y el acompañamiento a poblaciones que habitan en territorios donde el Estado históricamente ha tenido poca presencia.
Para cumplir esa misión, la brigada se apoya en cuatro Batallones de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo distribuidos estratégicamente a lo largo de las regiones que cubre.
Se trata, en esencia, del brazo no armado del Ejército: el que construye puentes de confianza entre la institucionalidad y las comunidades, articula esfuerzos con entidades gubernamentales y lidera iniciativas de prevención y desarrollo que complementan las labores de seguridad en zonas de alta complejidad.
Sarmiento Aristizábal llega a este cargo con una hoja de vida que combina experiencia en territorios de alta tensión con capacidades de coordinación interinstitucional. Oficial del arma de Infantería, acumula 27 años de servicio en los que ha transitado por algunos de los entornos más exigentes del país.
Entre los cargos más destacados de su carrera figura el comando del Batallón de Operaciones Terrestres N.° 25 en el departamento del Chocó, una región marcada por el conflicto armado y la disputa territorial entre grupos ilegales.
También se desempeñó como oficial de operaciones de la Brigada Móvil N.° 12 en Vistahermosa, Meta, zona históricamente vinculada a dinámicas de violencia y cultivos ilícitos. Además, fue Ejecutivo y Segundo Comandante del Batallón Especial Energético Vial No. 17 en la Alta Guajira, una región estratégica por su riqueza minera y su posición fronteriza.
A esa experiencia de campo se suma un perfil que lo ha llevado a desempeñarse como enlace y coordinador entre el Ministerio de Defensa Nacional y diversas entidades del Estado, lo que le ha permitido desarrollar capacidades de articulación interinstitucional que resultan fundamentales para el tipo de trabajo que lidera la brigada que ahora comanda.
Al tomar las riendas de la unidad, el coronel Sarmiento Aristizábal hereda una agenda de trabajo que trasciende la lógica militar tradicional. Su gestión estará enfocada en potenciar las capacidades de acción integral de la brigada a través de iniciativas de prevención, desarrollo comunitario y generación de confianza, ajustadas a las particularidades y necesidades de cada uno de los territorios donde opera.
El trabajo articulado con autoridades locales, organizaciones civiles e instituciones del Estado será uno de los ejes de su comando, con miras a contribuir a la estabilización territorial desde un enfoque que va más allá del uso de la fuerza.
El nuevo comandante recibe la brigada de manos del coronel Álvaro Alonso Carrillo Torres, quien ocupó el cargo desde diciembre de 2023. Durante su gestión, Carrillo Torres impulsó el trabajo articulado con autoridades territoriales y organizaciones comunitarias en iniciativas de prevención y desarrollo social.
Uno de los énfasis de su periodo fue la lucha contra el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados ilegales, un flagelo que afecta de manera especial a varias de las regiones donde opera la brigada.
Con la llegada del coronel Óscar Darío Sarmiento Aristizábal, la Brigada de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 2 abre un nuevo capítulo en su historia, con el compromiso de seguir siendo una herramienta del Ejército Nacional al servicio de las comunidades más alejadas y vulnerables del país.