El nombre de Liliana -la mujer señalada de agredir verbalmente a trabajadores en Bogotá- volvió a sonar luego de que se instauró una denuncia pública en su contra por presuntos abusos.
La acusación fue hecha pública en redes sociales por una creadora de contenido que se identifica como Kelly Mc Cook, quien difundió un video en el que asegura haber sido víctima de malos comportamientos por parte de dicha mujer.
En su relato, la denunciante no solo tildó a Liliana de “mentirosa y ladrona”, sino que advirtió que su testimonio responde a una experiencia personal y directa.
“Antes de comenzar con esto debo decirles que esta es mi versión de los hechos y hace parte de mi experiencia personal”, señaló al inicio del video.
Según explicó, el primer contacto entre ambas se dio cuando ella buscaba un lugar para vivir y respondió a una oferta publicada en redes sociales por Liliana. “Se presentaba como una persona súper seria, con estabilidad, viajes, estudios… todo parecía normal”, narró.
Con el paso del tiempo, la denunciante aseguró que empezaron a surgir situaciones que le generaron incomodidad, debido a que la mujer decía cosas como: “Ellas tienen que entender que yo soy la patrona, la señora y aquí se hace lo que yo diga”, recordó.
Además, indicó que, tras la muerte de algunos familiares de Liliana, la convivencia cambió de manera significativa, pues esta empezó a permanecer más tiempo en el apartamento y a compartirle problemas personales y económicos, incluidos asuntos relacionados con el inmueble en el que residían.
Posteriormente, la mujer decidió arrendar otros espacios del apartamento, lo que derivó en la llegada constante de nuevas personas, generando preocupación en Kelly por el uso de zonas comunes que ella ya pagaba y por la pérdida de privacidad dentro de la vivienda.
La creadora de contenido también relató comportamientos que calificó como invasivos durante el tiempo que compartieron espacio. Entre ellos, mencionó la presencia de cámaras de seguridad y comentarios frecuentes sobre los movimientos de quienes vivían allí.
Otro punto que, según relató, le generó alerta fue el manejo de los paquetes que llegaban a su nombre y los comentarios frecuentes sobre sus pertenencias. Estas situaciones cobraron mayor relevancia tiempo después, cuando notó la ausencia de varios objetos personales tras un viaje fuera del país.
Antes de salir, explicó que tomó fotografías de su habitación como medida preventiva y le pidió a un familiar recoger sus cosas. Al llegar, este encontró el cuarto organizado sin autorización.
Kelly detalló que faltaban prendas, bolsos, zapatos, perfumes y otros artículos. Al preguntar por ellos, aseguró que recibió una respuesta negativa por parte de Lilian, lo que derivó en una discusión y en su decisión de no continuar con la convivencia.
La denunciante sostuvo que, luego de abandonar el apartamento, conoció otros episodios que involucraban a la misma mujer con vecinos, propietarios y trabajadores del sector.