Han sido diversos los rechazos por parte de los sectores de la salud a la amenaza del presidente Gustavo Petro de liquidar todas las EPS en el país, especialmente las que tienen intervención estatal.
Luego del pronunciamiento de la Asociación Colombiana de Sociedades (Asocientíficas), surgió otro similar por parte del movimiento Pacto Por Una Mejor Salud, que agrupa a más de 40 organizaciones de la salud, gremios de pacientes y exministros de la cartera sanitaria.
La organización advirtió sobre los riesgos que traería la implementación de la propuesta del presidente Petro de liquidar las EPS intervenidas por su Gobierno.
En ese sentido, recordó que, pese a que las EPS atraviesan un momento de dificultad, sus funciones en la gestión del riesgo en salud, la organización de redes de prestación, la articulación entre niveles de atención y el pago a miles de IPS son esenciales para el funcionamiento del sistema.
Para la colectividad, eliminar de forma abrupta a estos agentes, sin un sustituto operativo probado, generaría un vacío funcional inmediato que el Estado no está en capacidad de asumir.
“No hay institución del Gobierno nacional o regional que hoy tenga la capacidad operativa para atender de manera directa y simultánea la administración, autorización, auditoría y pago de millones de servicios de salud en todo el país”, indicó el movimiento Pacto Por Una Mejor Salud.
La organización alertó que una liquidación de las EPS intervenidas tendría impactos directos sobre los pacientes, especialmente en aquellos con enfermedades huérfanas, crónicas, de alto costo o que requieren de tratamientos continuos.
Al mismo tiempo, alertan sobre una posible afectación a la entrega oportuna de medicamentos, la realización de procedimientos vitales y la continuidad clínica, con efectos previsibles en morbimortalidad y en saturación de los servicios de urgencias.
Los efectos financieros, según la colectividad, serían severos, ya que aunque los recursos de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) seguirán fluyendo, la disminución o ausencia abrupta de pagadores organizados rompería la cadena de desembolsos.
Por estos motivos, el movimiento reiteró que la crisis que hoy atraviesa el sistema no se resuelve con liquidaciones improvisadas. Resaltaron la importancia de corregir la desfinanciación, garantizar el cumplimiento de los fallos de la Corte Constitucional y garantizar transiciones técnicas.
“Liquidar EPS de manera precipitada no constituye una reforma, sino un desmantelamiento muy riesgoso del sistema de salud. Cualquier transformación responsable exige una aprobación legal previa y una transición gradual, técnicamente sustentada, con modelos alternativos probados, suficiencia financiera garantizada y una adecuada asignación de responsabilidades”, explicó en su comunicado.
El movimiento Pacto Por Una Mejor Salud concluyó con un fuerte mensaje al señalar que recurrir a ataque personales como lo ha hecho el presidente Petro o el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo demuestra la ausencia de argumentos para solucionar la crisis de salud.
“Los ataques personales, las ofensas, las acusaciones sin respaldo o las luchas de clases, no son los caminos para solucionar los restos que el sistema de salud tiene. Apelar a ellos demuestra la ausencia de argumentos y la incapacidad de sostener planteamientos con razones o evidencia, e indican que no se busca aclarar y discernir sobre las soluciones, sino eliminar simbólicamente al contradictor”, puntualizaron.
*Con información de Colprensa y redacción de El País