El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, lanzó una dura advertencia sobre las consecuencias que sufrirá el país ante la parálisis de los canales informativos con el equipo del presidente electo, Abelardo de la Espriella.

Según la cartera minero-energética, el freno total a las reuniones técnicas impide que los nuevos funcionarios conozcan los planes de contingencia diseñados para mitigar el impacto del fenómeno de El Niño, el cual proyecta ser el más severo de las últimas tres décadas.

Ministro de Minas y Energía, Edwin Palma,

Durante una enérgica declaración emitida desde Bogotá D.C., el jefe de la cartera calificó la postura del gobierno entrante como una determinación irresponsable con la ciudadanía.

Palma aseguró que la administración electa parece padecer el “síndrome de Adán” al pretender ignorar los diagnósticos construidos por expertos durante meses, bajo la falsa premisa de que podrán improvisar soluciones eficaces ante una emergencia climática que no se puede controlar.

La preocupación del sector se fundamenta en la vulnerabilidad de la infraestructura nacional frente a la sequía prolongada.

El plan preventivo estructurado por el Gobierno saliente incluye medidas regulatorias de choque orientadas a penalizar severamente el desperdicio de agua y fluido eléctrico, al tiempo que se busca premiar económicamente a los usuarios residenciales e industriales que demuestren un ahorro efectivo en sus facturas de consumo.

La estrategia institucional, articulada junto al Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo, determinó que el cuidado de la demanda energética en las horas pico será vital para evitar un desabastecimiento hidroeléctrico.

Entre las recomendaciones dirigidas a los hogares colombianos se encuentra el traslado de actividades de alta demanda a horarios no críticos y la desconexión de cargadores electrónicos para contrarrestar el desgaste de los embalses.

Relacionado al empalme, el 08 de julio del vigente año, la tensión política se trasladó a los salones de reuniones de las distintas carteras del Estado en la capital. A pesar de que los delegados de De la Espriella decidieron no asistir a los encuentros presenciales programados, los ministros del saliente gabinete de Gustavo Petro optaron por continuar con las agendas de sustentación exponiendo sus informes ante sillas vacías.

Un ejemplo de esta inusual jornada ocurrió en el sector de la fuerza pública, donde el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, expuso los datos de su gestión ante el auditorio desierto, manifestando que su dependencia se mantendrá lista para reanudar el diálogo formal tan pronto existan las condiciones de las contrapartes.

Lo propio hizo la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, quien criticó el haber sido plantados por los delegados receptores, pero ratificó el compromiso de radicar los folios correspondientes.