En medio de un cambio de gobierno y de una situación fiscal crítica, Colombia vivió el pasado lunes el mayor movimiento telúrico registrado en su territorio durante este siglo, con centenares de personas muertas y graves destrozos en varios departamentos.

Recuperarse después de esta tragedia y reconstruir las zonas que resultaron afectadas será un enorme reto que marcará el resto de esta administración.

Hasta este viernes, de acuerdo con las cifras de la UNGRD, 287 fallecidos y al menos 40.753 familias afectadas, cifras que pueden seguir incrementando mientras las autoridades continúan sus labores.

En cuanto a infraestructura, las autoridades estiman que al menos 12.584 viviendas fueron destruidas, 74.873 viviendas fueron averiadas y 172 edificios colapsaron.

Luego de la fase de rescate de los sobrevivientes, que es la única prioridad para los primeros días después de la tragedia, viene la fase de reconstrucción, que debe responder, entre otras, a dos preguntas fundamentales: ¿de dónde van a salir los recursos? y ¿cuál es la forma más eficiente y más segura de administrarlos?

Luis Carlos Villegas, expresidente de la ANDI y gerente del Fondo de Reconstrucción del Eje Cafetero (Forec) creado para liderar el proceso de reconstrucción del eje cafetero luego del terremoto de 1999, considera que es un buen primer paso que el presidente, Abelardo de la Espriella, haya planteado la creación del Fondo Milagro para canalizar los recursos que serán destinados para la reconstrucción de los territorios afectados.

Con más de 12.000 viviendas destruidas y 172 edificios colapsados, el Gobierno avanza en un censo detallado para determinar el costo real de la reconstrucción. | Foto: El País

Según Villegas, un fondo de estas características y una ‘cabeza’ que esté a cargo de él, con interlocución directa con el presidente, permite concentrar las responsabilidades y tomar, de una manera más efectiva, las decisiones que son necesarias para la reconstrucción, facilitando después la distribución de los recursos para cada uno de los departamentos afectados.

Además, enfatizó que este tipo de mecanismos permite garantizar mayor transparencia y eficacia a los recursos que se implementarán para este rubro.

“La creación del Fondo Milagro es lo correcto. Hay que ponerle una cabeza, un rostro que la gente pueda identificar como responsable de todos los procesos que se vienen, ojalá sea una persona muy cercana al presidente porque los procesos de emergencia y de reconstrucción tienen que ser con intervención muy directa del presidente de la República”, señaló Villegas.

Añadió que “la creación de mecanismos como el ‘Fondo Milagro’ es importante para poder concentrar las responsabilidades y las decisiones grandes que después se descentralizan en las muy pequeñas zonas de administración”.

Entender los daños y las necesidades

Villegas, también expresidente de la ANDI, también llamó la atención acerca de la importancia de realizar un censo que permita identificar con claridad el tamaño de las afectaciones, pues hasta el momento, se tiene un análisis general sobre los daños que trajo el terremoto.

Terremoto en el Valle del Cauca afectaciones en el municipio de Roldanillo | Foto: El País

Los funcionarios del Gobierno que esta semana acudieron a varios de los municipios más afectados han asegurado en múltiples ocasiones que ya se están adelantando análisis específicos que permitirán identificar los daños que ha traído esta emergencia sector por sector.

Luis Carlos Villegas también reiteró que este proceso cobra especial importancia debido a que muchas veces los presupuestos a los que se llega durante el proceso de reconstrucción en este tipo de tragedias son mayores a las estimaciones iniciales, lo que puede dificultar el proceso y requerir de nuevas formas de recaudación de recursos.

“Lo primero debe ser establecer el monto del daño y las capacidades que se quieren asignar para resolver el problema. En 1999 fue un daño establecido por la CEPAL en 2.5 del PIB y la reconstrucción costó 1.5 del PIB, algo parecido a 1.300 dólares por afectado. Hoy 1.300 dólares deben de ser al menos 7.000 dólares por afectado. Y yo creo que la tragedia en esta oportunidad es la mitad en cuanto a daños que la del año 1999, pero de todas maneras va a demandar gran cantidad de recursos públicos que hay que poner a disposición de la resolución de este problema”, concluyó el exfuncionario.

Información de Colprensa.