El Departamento de Estado de los Estados Unidos y su alianza con Colombia buscan a través del intercambio de experiencias profundizar en el aporte  de información que permita el crecimiento de ambos países. En el marco de esa interacción, la entidad del gobierno de EE. UU. invitó a Jerry Hagstrom a que visitara nuestro país y colaborara con ideas que permitan mejorar el sistema de producción agrícola.

“Estoy interesado en aprender más sobre el papel de la agricultura colombiana en los productos que se consumen en los Estados Unidos. Por ejemplo, Colombia es conocida por las Flores y el Café, la idea es que sean conocidos por muchos más productos. Por ejemplo, los aguacates. En Estados Unidos nosotros asociamos los aguacates con México y Chile, pero estoy seguro de que Colombia tiene un gran potencial sobre ese mercado”, dijo el experto en diálogo con El País.

Imágenes panorámicas de cultivos agrícolas. OCTUBRE 19 DE 2011 FOTO LEON DARIO PELAEZ/ SEMANA | Foto: León Dario Peláez

Para el periodista lo más importante es que las zonas rurales estén conectadas con el centro, así no solo circulan los productos, sino también los capitales. “Hay mucha pobreza en la zona rural de Estados Unidos, es pobreza porque quienes viven allí hacen menos dinero que las personas que viven en las grandes ciudades; por eso una de las más grandes iniciativas del gobierno es llevar internet de alta velocidad a esas zonas”, aseguró.

Agregó que “es muy duro porque hay muy pocas personas que viven por milla, es decir, no están concentradas en un solo lugar como pasa en las grandes ciudades. Por eso las compañías que proveen internet no quieren  llegar allí porque no hay ningún tipo de ganancia en ese mercado. Es ahí donde se aprovecha la infraestructura de teléfono y la infraestructura eléctrica para llevar el servicio junto a los subsidios del gobierno”.

Para  Hagstrom llevar internet a las áreas rurales permite a los agricultores vender sus productos más allá del área en la que viven, “pero esta infraestructura debe venir con servicios médicos e infraestructura en general”.

Otra de las ideas que ha aportado Hagstrom, desde su medio ‘The Hagstrom Report’, ha sido el de un sello verde que si bien puede ofrecer productos un poco más costosos, también puede contribuir en la lucha contra el calentamiento global y el cambio climático.

Planta de Café en Filandia (Quindo), Colombia. (Foto de: Fetze Weestra/VW PICS/Universal Images Group vía Getty Images) | Foto: © Fetze Weerstra / VWPics

“El gobierno de Biden ha apostado 3.100 millones de dólares a que un programa conocido como ‘Partnerships for ClimateSmart Commodities’ puede abordar dos de sus mayores retos en agricultura: convencer a los agricultores estadounidenses de la necesidad de abordar el cambio climático y convencer a los líderes de otros países de que este enfoque voluntario y emprendedor puede conducir a reducciones de gases de efecto invernadero”, escribió en su publicación.

Así mismo, indicó que “la agricultura de todo el mundo se ha visto presionada para reducir las emisiones de los fertilizantes, los equipos agrícolas de alto consumo de gas y la producción de carne y productos lácteos. El presidente Trump se retiró del Acuerdo de París, lo que entusiasmó a muchos agricultores estadounidenses que no querían cambiar sus métodos de producción. Sin embargo, después de que Biden se reincorporara al mismo en su primer día en el cargo, el secretario de Agricultura, Tom Vilsack, y el subsecretario de Producción Agrícola y Conservación, Robert Bonnie, decidieron que los agricultores se sumaran desarrollando mercados nuevos o mejor pagados para sus productos y reduciendo al mismo tiempo las emisiones de carbono”.

Según el especialista, impulsar desde los gobiernos este tipo de estrategias de subsidio a los agricultores no solo contribuye al cuidado del medio ambiente sino que concientiza a los consumidores para que aporten desde la economía y el consumo. Hagstrom  es solo uno de los muchos expertos que continuará trayendo el Departamento de Estado de los Estados Unidos.