En medio de la tensión por el orden público en el suroccidente del país, setanta jóvenes del departamento de Nariño lograron regresar sanos y salvos a sus hogares luego de quedar atrapados en medio de confrontaciones armadas en el Cauca, cuando retornaban del XIII Festival Nacional de la Juventud.

La situación se presentó en el sector de Rosas, donde los enfrentamientos obligaron a dividir la delegación: un grupo permaneció en Popayán, mientras que otros jóvenes quedaron retenidos en El Bordo, sin poder avanzar ni regresar a sus lugares de origen. Durante varias horas, los participantes vivieron momentos de angustia e incertidumbre, lejos de sus familias y en medio de una compleja situación de seguridad.

La Gobernación de Nariño continúa impulsando acciones que protegen a sus comunidades y fortalecen la construcción de paz desde los territorios, reconociendo en la juventud un actor fundamental para la transformación del departamento. | Foto: Nariño Conecta

Gracias a la rápida articulación institucional, se logró activar un corredor humanitario que permitió su retorno. Se coordinaron vuelos humanitarios desde Popayán y un traslado terrestre seguro con acompañamiento internacional para quienes permanecían en zonas de riesgo. Además, durante la contingencia, los jóvenes recibieron alojamiento, alimentación y apoyo psicosocial.

El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, quien los recibió en la terminal de transporte de Pasto, destacó la importancia de priorizar la vida y garantizar su regreso seguro. “Todo lo que se tenga que hacer para que lleguen a sus casas, hay que hacerlo”, expresó el mandatario.

“Me alegra mucho que estén aquí; todo lo que se tenga que hacer para que lleguen a sus casas, hay que hacerlo. Disponemos de lo que se requiera para que todos lleguen tranquilos, porque en Nariño creemos en una paz desarmante y perseverante que protege a nuestra gente”, expresó la primera autoridad de ese departamento.

Los testimonios de los jóvenes evidencian el impacto de la experiencia. “Nos sentimos vulnerables, pero hoy volvemos con la esperanza intacta”, manifestó Jeimy Johana Paredes, consejera de Juventud de Sapuyes. Por su parte, Luisa Daniela Mayorga, presidenta del Consejo Departamental de Juventud, subrayó la necesidad de generar condiciones seguras para la participación juvenil en el país.

La articulación con el Gobierno Nacional, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Defensa, la Defensoría del Pueblo, la Misión de la ONU y otras entidades permitió una respuesta oportuna y efectiva. | Foto: Nariño Conecta

Jeimy Johana Paredes, consejera de Juventud de Sapuyes, relató el impacto de la situación y el alivio del regreso: “Durante estos días nos sentimos muy vulnerables y con mucha frustración, pero hoy sentimos esa paz que tanto anhelamos. Al pasar por esto, seguimos más que nunca comprometidos con un territorio de paz y con un país más justo; nuestro departamento ha avanzado mucho en proteger la vida”.

El retorno de estos jóvenes no solo marca el fin de una emergencia, sino también el alivio para decenas de familias que esperaban su llegada. La experiencia deja en evidencia los riesgos que enfrentan las comunidades en medio del conflicto, pero también reafirma el compromiso de las nuevas generaciones por seguir construyendo paz desde sus territorios.

El regreso de estos jóvenes también devuelve tranquilidad a sus familias y refuerza el compromiso con la protección de la vida y los derechos de la juventud. | Foto: Nariño Conecta