La desaparición de David Felipe Acosta Botina, un joven de 27 años, tiene en alerta tanto a sus familiares como a algunos de sus amigos más cercanos.
Según se conoció por cuenta de un relato que una de sus amigas hizo por medio de las redes sociales, el rastro de Acosta se perdió en la madrugada del 1 de marzo, luego de que saliera de un casino ubicado en el centro comercial El Retiro, en plena zona T de la capital del país.
“Los últimos movimientos que tenemos de él aparecen en unas cámaras de seguridad. Se ve cuando sale del casino caminando solo hacia la carrera 15 y desde ese punto se pierde completamente su rastro”, aseguró la mujer.
La amiga del ingeniero explicó que, de acuerdo con información que han logrado reunir hasta el momento, David Felipe no presentaba señales de haber consumido alcohol ni mayores muestras de encontrarse en un estado alterado de la consciencia al salir del establecimiento público.
“Una persona dijo haberlo visto caminando con normalidad, sin signos de estar borracho ni nada por el estilo. Incluso en el casino nos dijeron que lo único que pidió fue un agua con limón”, señaló la joven.
Esto no ha sido lo único que se ha logrado saber acerca del ingeniero. Otro de los detalles que genera inquietudes entre sus allegados es el que saliera de su vivienda sin sus documentos personales. Según Valentina, la última persona con la que habló antes de salir fue su hermano.
“Le dijo que iba a comprar unas camisetas del trabajo que le estaban exigiendo. Por eso salió sin cédula, sin pasaporte y sin nada, dejó todo en la casa”, afirmó.
El joven, de acuerdo con la información entregada por sus familiares, vestía pantalón azul rey, camiseta negra, tenis blancos, una cadena de oro con una cruz y dos pulseras, una de ellas en oro blanco y otra en plata.
Luego de que saliera del casino no se supo nada más de él, un hecho que ha generado angustia en su familia. “Su celular aparece apagado, no le llegan los mensajes y tampoco hay movimientos bancarios. No se sabe absolutamente nada de él”, explicó Valentina.
Las llamadas a la familia para pedir dinero a cambio de su ubicación no han faltado. Sin embargo, aclaró que “no han presentado ninguna prueba de que realmente lo tengan, por lo que las autoridades creen que podrían ser estafadores que se aprovechan de la difusión del caso”.