Un hecho registrado en las playas de Cartagena ha generado rechazo entre ciudadanos y autoridades: un hombre fue grabado mientras lavaba su motocicleta directamente en el mar, una práctica que, además de inusual, podría acarrearle sanciones por afectar el medio ambiente.
El video, que rápidamente se difundió en redes sociales, muestra cómo el sujeto introduce la moto en el agua salada y procede a limpiarla como si se tratara de un lavadero convencional. La escena ha sido ampliamente comentada, no solo por lo extraño del comportamiento, sino por las implicaciones legales y ambientales que conlleva.
De acuerdo con la información difundida, en Colombia está prohibido lavar vehículos en cuerpos de agua como playas, ríos o quebradas, debido al impacto negativo que generan los residuos, aceites y detergentes en los ecosistemas.
Este tipo de acciones puede derivar en sanciones económicas e incluso en procesos administrativos por contaminación ambiental.
Sanciones según el Código Nacional de Policía
Estas conductas no son solo una falta de ética ciudadana, sino que están tipificadas como comportamientos contrarios a la convivencia. Según el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Ley 1801 de 2016), realizar el lavado de vehículos en vías públicas, ríos, canales o fuentes hídricas, incluyendo el mar, conlleva sanciones económicas considerables.
Según el artículo 100 de dicha ley, las autoridades de policía pueden imponer una Multa Tipo 4, la más alta dentro de las categorías generales. Esta sanción supera los $700.000 pesos colombianos (aproximadamente 32 salarios mínimos diarios legales vigentes).
Además de la multa económica, el infractor podría ser obligado a participar en programas comunitarios o actividades pedagógicas de convivencia.
Transeúntes del lugar que evidenciaron la práctica aseguraron que el uso de agua salada para limpiar vehículos resulta perjudicial, no solo para el medio ambiente, sino para el vehículo. “El agua salada es lo peor para una moto”. También señala que la práctica está prohibida.“Como que cree que esto es agua de río” dijo.
Esto, debido a que la alta concentración de sal acelera la corrosión de las partes metálicas, lo que puede deteriorar rápidamente la motocicleta y reducir su vida útil.
Según la agencia de seguros McMahon, el agua salada tiene una alta capacidad corrosiva que afecta múltiples componentes:
• Partes metálicas: acelera la oxidación.
• Sistema de frenos: reduce su eficacia.
• Componentes eléctricos: pueden generar fallas.
• Carrocería y pintura: provoca desgaste.
La Policía Metropolitana de Cartagena ha hecho un llamado a la ciudadanía para denunciar estos casos en tiempo real y recuerda que el cuidado de las playas es una responsabilidad compartida entre residentes y visitantes.