El Tolima enfrenta una nueva emergencia por incendios forestales. Este viernes 21 de agosto, las autoridades reportaron 13 incendios activos distribuidos en 12 municipios, con varios focos concentrados en zonas de difícil acceso y con afectaciones que ya alcanzan viviendas, cultivos, bosques y fauna silvestre. La situación llevó a desplegar capacidades terrestres y aéreas para intentar contener el avance de las llamas.

Uno de los puntos que genera mayor preocupación está ubicado en San Luis, donde el fuego llegó hasta las inmediaciones de la Escuela de Aviación de la Policía Nacional (Cenop). Allí trabajan bomberos y unidades de la Policía, además de aeronaves y cuadrillas terrestres provenientes de Ibagué y El Espinal. La intensidad de las llamas también obligó a habitantes de inmuebles cercanos a evacuar sus viviendas ante el riesgo de que el fuego alcanzara las zonas habitadas.

Los focos reportados están distribuidos en diferentes regiones del departamento, en la zona centro se registran incendios en Alvarado, Suárez, Coello y San Luis; en el sur hay emergencias en Chaparral, donde se reportan dos incendios, además de Ortega y Coyaima, en el norte se registra una emergencia en Armero Guayabal, mientras que en el oriente las autoridades atienden situaciones en Melgar y El Carmen de Apicalá.

La emergencia también está teniendo consecuencias para las comunidades rurales. La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, confirmó afectaciones en cultivos agrícolas, bosques, ecosistemas y fauna silvestre. “Hay campesinos perdiendo cultivos y cosechas, productores afectados, bosques y ecosistemas destruidos”, señaló la mandataria al referirse a las consecuencias de los incendios.

Ante la magnitud de la situación, Matiz se trasladó hasta Suárez para supervisar las labores de atención con apoyo aéreo. Desde allí insistió en la necesidad de aumentar la ayuda del Gobierno nacional, al considerar que las capacidades disponibles en el departamento no son suficientes para enfrentar por sí solo una emergencia de esta magnitud.

La dificultad para controlar algunos de los incendios está relacionada también con las condiciones del terreno. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó que en municipios como Carmen de Apicalá y Suárez los equipos enfrentan zonas de difícil acceso, mientras que en Armero Guayabal el desplazamiento hasta algunos puntos puede tomar cerca de dos horas. En Chaparral y Ortega, entretanto, continúan las operaciones para controlar los focos activos.

En San Luis, además de la cercanía del fuego con la infraestructura de la Policía, las autoridades reportan daños sobre flora y fauna. La emergencia ambiental se suma a las pérdidas económicas para productores rurales, que han visto afectados cultivos y zonas destinadas a actividades agropecuarias.

El panorama ha llevado a solicitar un mayor despliegue de recursos y equipos especializados. Las autoridades departamentales buscan contener los incendios antes de que las llamas alcancen nuevas viviendas y amplíen las pérdidas en las zonas rurales.