Un fuerte aguacero registrado este sábado 26 de septiembre en Santa Marta provocó inundaciones en más de 25 barrios, afectó la movilidad y generó alertas por posibles crecientes súbitas en los ríos Manzanares, Bonda y Gaira, luego de 20 días sin lluvias en la ciudad.
La intensidad de las precipitaciones se hizo evidente en distintos sectores de la capital del Magdalena, donde el agua comenzó a acumularse en las calles en cuestión de horas.
El volumen de lluvia superó la capacidad de drenaje en varios puntos y convirtió algunas vías en corrientes de agua que dificultaron el tránsito de vehículos y peatones.
Aguacero quedó registrado en videos
El aguacero llegó después de un periodo de aproximadamente 20 días sin precipitaciones, por lo que la intensidad de la jornada tomó por sorpresa a habitantes de diferentes zonas de Santa Marta. A través de redes sociales comenzaron a circular fotografías y videos que mostraron el panorama dejado por la tormenta, con calles cubiertas de agua y fuertes corrientes que complicaron el desplazamiento.
Las imágenes permitieron dimensionar rápidamente el impacto de las lluvias en diferentes sectores de la ciudad y evidenciaron las dificultades que enfrentaron quienes se encontraban movilizándose durante la jornada.
Uno de los sectores que volvió a presentar dificultades fue la denominada “calle canal”, un punto que históricamente ha registrado problemas de inundación durante episodios de lluvias de alta intensidad.
La acumulación de agua también puso a prueba el sistema de alcantarillado de la ciudad. En diferentes zonas, la capacidad de drenaje resultó insuficiente para evacuar el volumen de agua que cayó durante el aguacero, lo que contribuyó a mantener inundadas varias vías.
Y es que los reportes preliminares conocidos durante la jornada señalaron que las inundaciones alcanzaron a más de 25 barrios de Santa Marta, en los que las condiciones de las vías tuvieron un impacto directo sobre la movilidad. La presencia de grandes cantidades de agua en calles principales y secundarias dificultó el tránsito y generó congestiones en distintos puntos.
Algunos conductores tuvieron que buscar rutas alternas, mientras que en otros casos el nivel del agua hizo necesario detener los desplazamientos. El panorama fue registrado por ciudadanos que compartieron imágenes de las calles inundadas y de las corrientes de agua que atravesaban diferentes sectores.
Mientras se conocía la magnitud de las afectaciones, los organismos encargados de la atención de la emergencia mantuvieron vigilancia sobre los puntos donde se presentaron mayores acumulaciones de agua, con el propósito de evaluar la situación y coordinar las acciones necesarias.
Alerta por crecientes en tres ríos
Hasta el momento, las autoridades han informado que no se han registrado víctimas fatales ni heridos de gravedad como consecuencia directa del aguacero. Las labores de atención y evaluación de los daños materiales continúan en los sectores afectados.
Sin embargo, además de las inundaciones en el área urbana, la intensidad de las lluvias generó preocupación por el comportamiento de varios afluentes de la ciudad.
Los ríos Manzanares, Bonda y Gaira permanecen bajo monitoreo debido a las alertas emitidas ante la posibilidad de crecientes súbitas. El seguimiento busca identificar cambios en sus niveles y mantener la vigilancia sobre las zonas cercanas a los cauces.
La situación mantiene la atención de los organismos de gestión del riesgo, especialmente ante la posibilidad de que las lluvias ocasionen incrementos repentinos en los niveles de los ríos.