Posterior a la alerta sobre un posible fenómeno de El Niño en Colombia para el segundo semestre del presente año, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió sobre un nuevo frente frío en el país que vendrá desde Norteamérica.
De acuerdo con la autoridad ambiental y meteorológica, la región Caribe será la principal afectada por este fenómeno a partir de las próximas horas. Como consecuencia, habrá una línea de inestabilidad atmosférica, lo que significa que aumentará significativamente la nubosidad, ráfagas de viento y precipitaciones moderadas.
Este frente frío llegará en una época donde varias regiones viven simultáneamente intensas lluvias y otras algunas olas de calor.
El Ideam en su reporte aseguró que el frente frío se encargará de desplazar la zona de convergencia tropical hacia el norte del territorio colombiano. Por lo tanto, generará un impacto climático con mayor intensidad en departamentos y áreas insulares del Caribe colombiano.
Atlántico, La Guajira, Magdalena, Sucre y Córdoba serán los departamentos afectados. Mientras que las áreas insulares van a ser las aguas del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Sin embargo, todo indica que las nuevas lluvias no alcanzarán la intensidad de las que se registraron a inicios del mes de febrero, generando parte de tranquilidad para los habitantes de la región. Pero el monitoreo se mantiene por la vulnerabilidad de estos departamentos, especialmente Córdoba, que fue el más afectado por las inundaciones.
En ese sentido, con un orden temporal específico, se espera que entre el miércoles 18 y el jueves 19 de marzo va a haber un pico de nubosidad y unas lluvias moderadas en la parte norte del Caribe. Mientras que entre el viernes 20 y el sábado 21 de marzo los vientos soplarán de forma perpendicular a la línea costera.
Este último efecto tendrá afectaciones en el litoral que es compartido entre Colombia, Panamá y Costa Rica, lo que generará alteración en la superficie del mar frente a puertos y playas.
Por su parte, el reconocido meteorólogo Max Henríquez sostuvo que la situación tiene indicios de que se va a agravar, debido a que no ha llegado a su fin el fenómeno de La Niña y se ha traslapado con la temporada invernal habitual.
Y es que en los primeros días transcurridos del actual mes de marzo, las lluvias ya han alcanzado el 50 % del promedio mensual esperado y, por lo tanto, crecen los riesgos sobre posibles granizadas y vendavales.