Con el advenimiento de un nuevo periodo de sequía para la región, enmarado en lo que muchos expertos han calificado como el ‘Superniño’, representantes del Gobierno Nacional se reunieron para acordar una serie de medidas que se seguirán como una hoja de ruta para la temporada 2026-2027.
El encuentro en una nueva sesión de la Comisión Asesora de Coordinación y Seguimiento de la Situación Energética (CACSSE), liderada por el Ministerio de Minas y Energía, en donde se pusieron a evaluación medidas de preparación, coordinación y seguimiento permanente con el objetivo de garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico y de gas natural ante los posibles impactos climáticos que comenzarían a sentirse durante el último trimestre de 2026.
Durante la sesión se advirtió que, de acuerdo con los análisis técnicos expuestos, el fenómeno podría ubicarse por encima de intensidad moderada. Sin embargo, el IDEAM aclaró que aún no es posible afirmar que tendrá una gravedad superior a la del último evento registrado en el país.
Al respecto, el ministro de Minas y Energía Edwin Palma aseguró que el país debe actuar con anticipación y coordinación institucional para evitar riesgos sobre el abastecimiento energético.
“Estamos actuando desde ahora. El país no puede esperar a que llegue la emergencia para tomar decisiones. Hemos construido una hoja de ruta con 50 acciones concretas que involucran a todas las entidades del sector energético y del Gobierno, que buscan garantizar confiabilidad, prevención y capacidad de respuesta”, señaló Palma.
Entre las estrategias a las que se llegó en la mesa de trabajo están las siguientes:
- Seguimiento permanente a escenarios de demanda eléctrica y abastecimiento de gas.
- Revisión de esquemas regulatorios y medidas de confiabilidad del sistema.
- Monitoreo a plantas de generación y proyectos estratégicos.
- Coordinación técnica semanal entre entidades del sector.
- Implementación de un tablero de control administrado por la UPME para seguimiento en tiempo real.
- Estrategias de divulgación y comunicación para enfrentar el fenómeno climático.
- Evaluación de medidas estructurales para garantizar sostenibilidad financiera y operativa del sistema energético.
En la sesión, los representantes del Gobierno también reiteraron la necesidad de avanzar en soluciones de fondo ante las deudas acumuladas de la compañía Air-e, bajo la base de que la estabilidad financiera de dichas empresas es un elemento clave para garantizar la prestación del servicio en esta región del país:
“La seguridad energética de Colombia requiere continuidad institucional, planeación y decisiones estructurales. La política energética debe trascender los gobiernos y convertirse en una política de Estado que garantice confiabilidad para los usuarios y el desarrollo del país con responsabilidad y sin perjuicio de la coyuntura electoral”, explicó el ministro.