Luego de que el presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, y el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond protagonizaran un fuerte enfrentamiento durante una reunión convocada por el Ministerio de Agricultura el pasado martes 3 de noviembre, la agremiación ganadera emitió un comunicado en el que cuestionó el desconocimiento de la representación de los productores y pidió respeto para su representante.
El encuentro tenía como propósito abordar asuntos relacionados con las cadenas cárnica y láctea del país, pero terminó en medio de reproches y con la salida del presidente ejecutivo de Fedegán del recinto, por pedido del Ministro, quien aseguró que lo expulsaría de no irse por voluntad propia.
Uno de los principales puntos de desacuerdo estuvo relacionado con el manejo de los recursos del Fondo Nacional del Ganado, administrado por Fedegán.
Y es que, durante la reunión, Dangond cuestionó la destinación de estos dineros y puso sobre la mesa una cifra cercana al billón de pesos en recursos gestionados desde 2019. También anunció auditorías al gremio para revisar su administración.
No obstante, la discusión subió de tono cuando Lafaurie pidió una hoja para tomar apuntes y responder a los cuestionamientos del ministro. Ante ello, Dangond interpretó el gesto como una falta de respeto a las condiciones del encuentro y le pidió que abandonara el recinto.
En medio del intercambio, Dangond habría insistido: “Se va o si no yo lo echo”. Aunque Lafaurie manifestó inicialmente que no tenía por qué retirarse de un despacho público al que había sido convocado, finalmente salió de la reunión.
Tras el episodio, la junta directiva de Fedegán no solo ratificó su respaldo al dirigente, sino que también defendió su trayectoria y la autonomía de la organización para elegir a sus representantes.
En el comunicado, destacó que Lafaurie lleva más de dos décadas al frente de la presidencia ejecutiva y señaló que su legitimidad “emana de las decisiones autónomas de los órganos directivos de la federación”.
“Expresamos nuestro rechazo al trato dado por el señor ministro a nuestro presidente ejecutivo, José Félix Lafaurie Rivera, quien fue conminado a abandonar una reunión oficial convocada para discutir asuntos de especial trascendencia para las cadenas cárnica y láctea del país”, indicó el gremio en su comunicado.
Más adelante, la agremiación también reconoció los aportes que atribuye a su gestión en materia de sanidad animal, conservación del estatus sanitario del país, promoción de la ganadería sostenible y apertura de mercados internacionales.
No obstante, frente a los cuestionamientos sobre los recursos, la junta directiva respaldó igualmente la gestión de Jaime Rafael Daza Almendrales, representante legal del Fondo Nacional del Ganado. Según la organización, “su administración se ha desarrollado bajo criterios de rigor y transparencia”, y los recursos “están sometidos permanentemente a la vigilancia de la Contraloría General de la República y a los mecanismos de control establecidos por la ley”.
Por todo ello, Fedegán rechazó los señalamientos que, a su juicio, buscan descalificar la gestión del fondo sin pruebas suficientes y defendió la necesidad de que cualquier cuestionamiento sobre el manejo de los recursos se tramite a través de los procedimientos correspondientes.
La junta directiva también aprovechó el pronunciamiento para fijar su posición sobre las relaciones entre el Gobierno y los representantes de los sectores productivos. En el documento sostuvo que las diferencias entre las partes no pueden convertirse en motivo de exclusión o descalificación de los dirigentes gremiales.
“Las diferencias de criterio, por profundas que sean, no justifican las descalificaciones personales ni la exclusión de quienes ejercen legítimamente la representación de los sectores productivos. El respeto institucional no es una concesión entre interlocutores, sino una condición esencial para el ejercicio democrático y la construcción de políticas públicas”, manifestó la organización.
Asimismo, recordó que los gremios tienen la responsabilidad de defender los intereses de sus afiliados, incluso cuando sus posiciones no coincidan con las del Ejecutivo. Por eso, precisó que “la concertación no significa unanimidad ni renuncia a las convicciones”, en referencia a la necesidad de mantener espacios de diálogo sin que esto implique abandonar la autonomía de las organizaciones.
No obstante, y pese a la controversia, Fedegán expresó su disposición de continuar trabajando con el Gobierno nacional en asuntos relacionados con la productividad, la asistencia técnica, la competitividad, la sostenibilidad y la seguridad rural.
También reconoció los esfuerzos institucionales orientados a recuperar el control territorial y proteger a las comunidades y las actividades económicas del campo.
“Colombia necesita construir acuerdos para resolver sus grandes problemas. La confrontación no puede reemplazar al diálogo, ni las diferencias personales pueden convertirse en obstáculos para avanzar en los propósitos compartidos.
En consecuencia, ratificamos nuestro respaldo a José Félix Lafaurie Rivera en el ejercicio de sus responsabilidades como presidente ejecutivo y en la defensa de los intereses de los ganaderos colombianos”, concluyó el comunicado.